OMS: ¿poder absoluto?

La República Argentina, representada por la Ministra de Salud ante la 75° Asamblea Mundial de Salud a celebrarse en Ginebra entre el 22 y el 28 de mayo de 2022, votará la aceptación o no de  la Propuesta de Enmienda al Reglamento Sanitario Internacional (del año 2005), presentada por el Gobierno de los Estados Unidos en virtud del  proceso mundial para la redacción y negociación de un convenio (acuerdo u otro instrumento internacional,  en el marco de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud) para fortalecer la prevención, preparación y respuesta frente a pandemias. 
El hecho es que las enmiendas propuestas permitirán a la OMS y particularmente al Director General de la misma DECLARAR, por encima de la Soberanía de cualquier Estado Miembro que las haya aceptado, la Emergencia Sanitaria en el territorio de sus respectivos países, así como las medidas y restricciones a implementar.

Hasta el momento las autoridaes sanitarias de Argentina, no dieron a conocer en qué sentido será su voto en la asamblea, pero hay que destacar que un tratado de çesta naturaleza debe contar con la aprobación del poder legislativo.

La médica de familia Katarina Lindley alerta sobre los peligros detrás de las enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional propuestas por Estados Unidos y el “tratado pandémico” cuyas negociaciones y redacción ya han comenzado. La entidad sanitaria internacional, con amplio financiamiento privado, busca centralizar el poder de decisión ante posibles futuras epidemias y otras cuestiones centrales de nuestra forma de vida, que nada tienen que ver con la amenaza de un virus.

Como si no fuera suficiente el errático y peligroso desempeño que tuvo la Organización Mundial de la Salud (OMS) tras declarar la “pandemia” de covid-19, surgió la idea de elaborar un tratado por el cual se le otorgue a esta desprestigiada entidad sanitaria internacional el poder de decidir el accionar que adoptarán los países miembros ante una posible futura pandemia -cuya definición fue modificada en 2009-. Se trata de un plan que, entre otras cosas, privaría a las naciones del derecho a determinar sus propias políticas sanitarias en caso de desatarse una situación similar a la del coronavirus.
En una sesión especial, sólo la segunda de este tipo desde la fundación del organismo en 1948, la Asamblea de la Salud de la OMS se reunió en diciembre de 2021 para adoptar un acuerdo titulado: «El mundo unido». Así, la Asamblea de la Salud estableció un órgano de negociación intergubernamental para redactar y negociar el «Acuerdo de la OMS sobre Preparación para las Pandemias» en el marco de la Constitución de la OMS.
Sin embargo, el acuerdo no se limita a las pandemias. El órgano de negociación intergubernamental también tiene instrucciones de abordar «la producción no sustentable de alimentos y la cría de ganado, el comercio de animales silvestres, los estilos de vida y el consumo intensivo de recursos, la destrucción de los ecosistemas, la resistencia a los antimicrobianos y el aumento de las cifras de cáncer», junto con una serie de otras cuestiones. Un acuerdo vinculante de este tipo impediría, por ejemplo, que países como Suecia se negaran a disponer confinamientos y mandatos dentro de sus fronteras, como lo ha hecho durante el covid.
«¿Qué significa esto para el resto de nosotros? Significa que la Constitución de la OMS sustituiría literalmente las constituciones de las naciones individuales en el ámbito de la ‘prevención, preparación y respuesta ante una pandemia’. Un desastre tal y como yo lo veo, cuando se trata de nuestros derechos individuales, nuestra soberanía nacional y nuestro modo de vida”, alertó la doctora Katarina Lindley, médica de familia, integrante del comité directivo del World Council for Health (Consejo Mundial para la Salud).
En una entrevista con La Prensa, Lindley se refirió a este inquietante tratado y a una cuestión que hoy le resulta más preocupante aún: una serie de enmiendas al vigente Reglamento Sanitario Internacional (RSI), que data de 2005.
«En enero de este año la delegación de Estados Unidos en la OMS presentó enmiendas al RSI, que serán votadas durante la Asamblea General del 22 al 28 de mayo de este año. Si se aprueban, estas enmiendas permitirán a los directores de salud regionales declarar una ‘emergencia de salud pública de interés regional’, sin el acuerdo del país en cuestión. También permitiría a los directores generales determinar los criterios necesarios para declarar una Emergencia de Salud Pública de Interés Internacional o una Alerta Sanitaria Intermedia, todo ello eludiendo las leyes y la soberanía de los países miembros”, detalló Lindley.
– ¿Cuáles son los riesgos del «tratado pandémico»? ¿Por qué el Consejo Mundial para la Salud inició la campaña #StopTheTreaty (Dentengan el tratado)?
– Nos enteramos del “tratado pandémico” el año pasado. Ellos se reunieron en enero de este año y esbozaron lo que sucedería con el tratado pandémico y empezaron a negociarlo en marzo. El modo en que funcionaría el tratado pandémico sería ante un evento de otra pandemia. Permitiría a la OMS encargarse de la respuesta a la pandemia y los artículos 19, 20 y 21 de su Constitución determinan que la Asamblea de Salud debe tener autoridad para adoptar regulaciones respecto de las disposiciones de cuarentenas y otros procedimientos para prevenir la propagación internacional de la enfermedad, también pueden cambiar el nomenclador relativo a las causas de muerte, enfermedades y prácticas de salud pública. Además, puede decidir qué procedimientos diagnósticos se utilizarán internacionalmente, los estándares de seguridad y los productos farmacéuticos a utilizar en toda la comunidad internacional. Por lo que entendemos, este tratado pandémico permitiría que la Constitución de la OMS -con estos artículos que mencioné, 19, 20 y 21- sustituya la constitución o leyes de un país. Están trabajando en ello y votarán sobre esto en 2024. El modo en que funciona en Estados Unidos es que, si hay un tratado como este, necesitaríamos que dos tercios de nuestro Senado ratifique el tratado, antes de que sea parte de nuestras leyes. Por lo que cada país tiene una respuesta diferente a esto. Es muy importante que cada país vea qué pasaría si la OMS lo aprueba, cómo se convertiría en una ley o en parte de la constitución de su país. Por eso empezamos la campaña #StopTheTreaty en el World Council for Health. Y, más recientemente, hace diez días, descubrimos algo incluso más preocupante que el tratado pandémico: las enmiendas que propuso la delegación de Estados Unidos. Algunas de las enmiendas que Estados Unidos propuso, de ser aprobadas, permitirán que ministros de salud regionales declaren emergencias de salud pública de interés regional, sin el consentimiento del país involucrado. Y otra enmienda otorgará poderes al director general para determinar los criterios necesarios para declarar una emergencia de salud pública de interés internacional o una alerta de salud intermedia. Estas enmiendas serán votadas ahora, entre el 22 y 28 de mayo próximo, en Ginebra. Si son aprobadas, cada país tendrá una manera diferente de incorporarlo a sus leyes. Está el peligro de que estas enmiendas se conviertan en parte de nuestra ley en un plazo de seis meses… Todos deberemos averiguar en qué tipo de peligro estamos y cuán rápido pueden ser incorporadas a nuestros propios países.
– ¿En caso de aprobarse el tratado pandémico, ante una situación como la del covid, los países no podrán tomar sus propias decisiones sobre cómo manejar la epidemia y qué medidas implementar?
– Sí, todos los países miembros tendrán que acatar y será la OMS la que orqueste la respuesta globalmente. El Dr. Tedros dice que “Sólo podemos prevenir futuras pandemias con un enfoque integrado de ‘Una sola salud’ para la salud pública, la sanidad animal y el medio ambiente que compartimos. Ahora es el momento de llevar nuestra alianza a un nuevo nivel». Si uno escucha sus discursos recientes, no deja de repetir “una salud, un mundo”. Creo que lo que la OMS está tratando de lograr es esta respuesta centralizada a cualquier tipo de emergencia por una pandemia u otras cosas que ocurran, que luego pone todas nuestras soberanías en peligro. Porque la Argentina podría responder a una pandemia de manera diferente a Estados Unidos, en base a su población, el modo en que funciona su sistema de salud y otros factores. Todos somos únicos, pero con este abordaje global de la OMS están tratando de crear un mundo. Con este enfoque centralizado, nos sacarán nuestra individualidad.
– Y lo que es peor, nuestra libertad…
– Exactamente. ¿Puedes imaginarte una entidad por la que no hemos votado, porque como ciudadanos no votamos por la OMS, que venga y nos diga ‘tienen que hacerlo de esta manera, porque esto es lo que nosotros decimos’. Y que vengan personas con otras culturas, de diferentes mundos, a decirte cómo manejar tu propia vida… Como seres humanos, nacemos libres y queremos permanecer libres.
– Esto es aún más preocupante si tenemos en cuenta el desempeño de la OMS frente al covid-19, brindando lineamientos sin sustento científico, como el uso de barbijo, los confinamientos… y otras medidas de mitigación que se probó que eran erradas.
– Definitivamente. En Uttar-Pradesh tenían un kit que incluía ivermectina y allí no tuvieron tantos casos de covid como en los demás lugares, pero la OMS -con la participación de los países- puso propaganda de que no se podían utilizar ciertos medicamentos. Siendo médica y practicando la medicina, cuando todo esto comenzó, la mayoría de nosotros pensó entremos en acción, dilucidemos qué funciona y usémoslo. Porque no hay ninguna enfermedad en el mundo para la que no se pueda encontrar algo que pueda ayudar. Incluso en el caso de las cosas más peligrosas, quizás no necesariamente se curen todavía, pero se puede descubrir cómo ayudar a las personas. Esta es la primera vez en la historia de la Medicina que les hemos dicho a los pacientes que se queden en su casa y no vengan a menos que no tengan aliento y si es así, que vayan al hospital. Nunca hemos hecho eso. Y, de hecho, yo nunca lo hice. Empecé a tratar a mis pacientes desde el principio. Querían que nos sintiéramos impotentes para que ellos puedan apoderarse de nuestras vidas y hacerse indispensables, diciéndonos tienen que hacer esto o lo otro. Inicialmente estuvo bien. Pero a medida que continuó, empezamos a darnos cuenta de que no tenía sentido y nos empezamos a dar cuenta de que todas estas entidades tienen demasiado poder sobre nosotros. Esta no es la manera en que la mayoría de los humanos quiere vivir.
– ¿Cuál es la agenda oculta detrás de las enmiendas al RSI y el tratado pandémico? ¿Quién se beneficiará con esto?
– Es una pregunta difícil. Quizás se trate de centralizar la respuesta del mundo, lo cual en mi opinión es el camino equivocado porque cada país tiene su propia manera de hacer las cosas y debemos permitir que los países permanezcan soberanos, libres, y que sean las personas que viven allí las que decidan lo que es mejor para ellas. Ese es uno de los objetivos. En cuanto a la agenda final, es difícil de decir, pero algo que se me ha revelado es que la OMS está financiada por muchos aportantes privados y cuando vemos este tipo de cosas debemos empezar a preguntarnos cuál es la función real, el propósito y el objetivo final porque no parece que sea pensando en personas comunes como usted y yo.
– El tema de los sponsors es de extrema importancia porque al fin de cuentas serán los que tomen las decisiones una vez que la OMS logre asegurarse el poder mediante estas regulaciones y el tratado pandémico. ¿Esas decisiones serán a favor de la salud de las poblaciones o en beneficio de ciertas compañías e intereses particulares?
– No quise cavar demasiado profundo porque creo que estaría decepcionada de la naturaleza de muchas personas si lo hiciera. Pero incluso en la superficie, cuando uno piensa que estas personas que son donantes son las que están haciendo dinero con diferentes tests o con terapéuticas… si realmente tuvieran benevolencia y amor por los seres humanos, todo esto sería gratuito y nadie tendría que estar pagando por todo esto. Porque en estos últimos dos años algunas personas se han hecho más y más ricas, mientras que otros de nosotros hemos sufrido. Al menos en Estados Unidos, y supongo que será así también en la Argentina, las empresas pequeñas debieron cerrar. La razón por la que están haciendo cerrar las pequeñas empresas es porque tienen independencia de pensamiento, es gente trabajadora, que quiere tener éxito, no son influenciadas por el “gran hermano”. Si se eliminan más y más pequeñas empresas, está todo cada vez más centralizado. Yo crecí en el comunismo y sé lo que es cuando se tiene este poder sobre la vida de todos, ese poder se hace corrupto. La única manera en que la gente puede vivir con prosperidad y felicidad es si dejas a los individuos tomar decisiones. No necesitamos todas estas directivas diciéndonos hagan esto o hagan lo otro. El sentido común y el amor por el prójimo es todo lo que necesitan las personas pero están realmente tratando de sacarnos eso y decirnos “si te portás bien, esto es lo que puedes hacer”. No hablamos aún de los pasaportes digitales, pero la OMS – en febrero- firmó un contrato con Telekom, una compañía alemana para implementar los pasaportes digitales. Si pensamos en los pasaportes digitales y lo que han hecho en otros países totalitarios, empezaron a asignarle al comportamiento social un sistema de puntaje que permite a las personas hacer algunas cosas en función del puntaje que tienen. Ese no puede ser el tipo de vida que queremos vivir.
Si el tratado pandémico o las enmiendas al RSI (que es la principal emergencia ahora mismo porque será votada en mayo en Ginebra) avanzan, tendremos un corto periodo de tiempo para rechazarlo y ver cómo logramos que esto no se convierta en ley. El hecho de que la OMS lo apruebe, no significa que sea un hecho. Depende de nuestros países adoptarlo. Y por eso es que debemos concientizar a las poblaciones para que manifiesten a sus gobiernos que no quieren esto. Soy médica, pero me gustaría que los abogados también se involucren y vean en nuestras propias leyes para que nos indiquen cuál es la forma de escapar de este tratado y de estas regulaciones.
– El asunto es que tanto el tratado como las enmiendas a las regulaciones internacionales de salud se están llevando adelante en completo silencio, casi sin cobertura de los medios…
– Nos hemos dado cuenta de que a muchos periodistas, como abogados y médicos, no sé por qué, pero no les interesa decir la verdad o quizás tengan miedo de decirla. Si los medios fueran neutrales y realmente cubrieran ambos lados por igual, sin tomar partido, probablemente no estaríamos en este hoyo en el que estamos ahora. Lo mismo cuenta para médicos y abogados y cada una de las demás profesiones. Así que creo que hay culpa en ambos lados. Pero, es cierto que las alarmas respecto del RSI fueron prendidas por mi amigo James Roguski, que vio esto y gracias a él es que estamos hablando al respecto. De lo contrario, solo hablaríamos del tratado pandémico, y eso se prolongará hasta 2024.
– El tratado pandémico curiosamente también incluirá otros temas, es decir que la OMS busca tener poder también sobre un amplio espectro de cosas como qué podremos comer, cultivar, etcétera…
– Definitivamente. No se trata solo de la salud pública sino también de la salud animal -que tiene que ver con la cadena de alimentos y la ganadería- y el medioambiente. Así que es más que la próxima pandemia, el próximo virus o la próxima bacteria, es realmente toda la forma de vida la que buscan abarcar.
– Ellos utilizan la palabra “equidad” como excusa para poner en práctica todas estas formas de control.
– He aprendido a ver qué significan las palabras, porque el inglés es mi quinta lengua. A veces las palabras suenan parecidas, pero no significan lo mismo. Tratan de hacernos creer que equidad es igualdad, pero no es así. Equidad tienen un significado totalmente distinto. Y la gente pensará que tienen un buen sentimiento que van a apoyar, pero no es la verdadera definición.
En la constitución de la OMS, uno de los artículos -el 21- dice que pueden cambiar las definiciones de las palabras. Y es muy interesante cómo en esta pandemia, nuestro gobierno en Estados Unidos y en otros países de lengua inglesa cambiaron la definición de pandemia, de inmunidad de rebaño, de vacuna… y harán lo mismo con equidad e igualdad.
– Durante la pandemia de covid, el factor miedo cumplió un rol importante. ¿Cree que fue algún tipo de experimento social?
– No sé si lo llamaría experimento, aunque quizás lo fue. Pero nos dimos cuenta de que el miedo es un gran factor en nuestras vidas. Queremos que alguien nos cuide y si pensamos que alguien tiene buenas intenciones y quieren que nos mantengamos a dos metros de distancia porque hará la diferencia, lo haremos; si quieren que usemos un tapabocas porque así estaremos protegidos, seguro. Algunas personas se han puesto la vacuna porque pensaron que eso los ayudaría y creo que lo que ocurrió con el tiempo es que los pensadores críticos dijeron “Entiendo lo que estás diciendo, pero no tiene sentido”. Con los barbijos, al principio querían que usáramos como un traje espacial, luego se quedaron sin ellos y dijeron que usemos un barbijo N95, luego se quedaron sin N95 y dijeron que usemos barbijos quirúrgicos y en este punto como médica me preguntaba ¿barbijo quirúrgico para un virus? Luego se quedaron sin eso y dijeron que usáramos bandanas. Y ahí dije “están llenos de mentiras” porque no hay manera de que una bandana impida la propagación del virus. Nos dimos cuenta de que hay una agenda más grande en juego. No sé cuál es, pero definitivamente no es para protegernos del virus porque ninguna de estas medidas realmente funciona.
Lo que hicieron estas medidas fue dañar a nuestros niños porque les hicimos usar barbijos y muchos ahora tienen problemas con el habla. Los niños más pequeños necesitan ver la mitad inferior de la cara para saber cuál es la intención de las palabras. El barbijo esconde las emociones detrás de las palabras. Perdieron dos años de procesar estas cosas. Y a edades como 4, 5 o 6 años es crucial en el desarrollo. Así que ahora vemos muchos niños con retraso o bloqueo emocional, debido a estos barbijos. En Estados Unidos mostraron que el Coeficiente Intelectual cayó 22 puntos. Así que hemos dañado a toda una generación de niños por estas medidas que no tienen sentido.
-¿Qué pueden hacer las personas para frenar estas enmiendas y el tratado pandémico?
– Ahora mismo tenemos que trabajar sobre las enmiendas al RSI porque tenemos solo un mes. Creo que estos países las aprobarán. Lo primero que podemos hacer es hablar con todas las personas que podamos sobre este tema para que más personas lo sepan y ellas a su vez multipliquen la atención sobre este tema. Hay que escribir artículos, hablar con diputados y senadores, hablar con abogados para ver cómo ir legalmente tras esto… Probablemente ya haya instrumentos que pongan un freno a esto, pero tenemos que saber cuáles son. Diría que una de las principales cosas que advertí en estos últimos años es que la gente tiene poder, debe ponerse de pie y decir que esto no le gusta, que no quiere ser “un solo mundo”. Ahora, el objetivo a largo plazo para muchas personas -incluyéndome a mí y quizás a usted y a otros- es probablemente abandonar la OMS, creo que es lo mejor para todos. No veo un valor en lo que la OMS está haciendo por nosotros.
Los veo tomando mucho dinero de todos nuestros países para sus iniciativas, que no necesariamente están en línea con lo que pensamos. ¿Esto realmente podría suceder? Es difícil de decir porque los gobiernos y legisladores toman estas decisiones, pero creo que deben empezar a escuchar a su propia gente y darse cuenta de que todos queremos vivir en armonía con el otro. Creo que, en general, las personas se cuidarán unas a otras sin el gran hermano vigilando por encima de nosotros. Definitivamente no quiero un futuro de pasaportes digitales e identidad digital para mis hijos. Porque no podrán ser quienes son. Tendrán que ser lo que los otros quieren que sean.

fuente: laprensa.com.ar

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