Talleres de lectoescritura baille “Lo que buscamos es ser realmente inclusivos”

Mariela Stumpfs, docente y escritora de Oberá, se encuentra dando talleres de lectoescritura braille en Eldorado. “Queremos ser inclusivos en todos los espacios, y en éste caso específicamente con las personas no videntes”, expresó.

Los talleres de lectoescritura brille fueron presentados por el municipio de la ciudad en la feria del libro realizada en Eldorado, en noviembre de 1921. “Presentamos los talleres en noviembre pasado, explica Stumpfs, pero como necesitamos cuatro meses de clases continuas de los talleres, y venía fin de año, vacaciones, decidimos comenzarlos efectivamente en el 2022, ante la imposibilidad de quienes se inscribieron de poder cumplir con los talleres”

En un primer momento se diseñó talleres para aproximadamente 20 personas, pero ante la demanda hoy en día s e realizan 2 talleres: uno con 18 personas y otros con 20.

“La respuesta que tuvimos el año pasado fue muy buena cuando hicimos la presentación. Excedió las expectativas que teníamos, por el número de inscriptos. Entre quienes realizan los cursos se encuentran, mayoritariamente personas adultas y videntes.

“En los talleres tenemos 2 perno videntes, pero también muchas personas videntes que tienen hijos, o nietos no videntes, y realizan los talleres para poder facilitarles la vida. Sobre todo en el ámbito escolar ya que esos niños acuden a las escuelas comunes, donde nos encontramos que no hay personas capacitadas en ésta área. Y buscamos que sean incluidos de la mejor manera. Por eso la intención de los talleres es capacitar a la mayor cantidad de gente para que a su vez también puedan capacitar a otras personas”, explica.

En Misiones los únicos talleres gratuitos de ésta índole son el que existe en el Centro de Conocimiento de Posadas, y los que se realizan en Eldorado, además de una capacitación personal de algunas personas que realiza Stumpfs en Oberá.

“Yo comencé mi capacitación en braille en plena época de pandemia, allí por fines de 2020 y el año 2021. Se iba a inaugurar una biblioteca braille en Oberá, pero no había libros de autores misioneros. Me convocan para hacer la traducción de esos autores y ahí empecé. Me encontré con que no había mucha gente capacitada, y tuve la suerte de encontrarme con Vanesa Rotela (encargada desde el municipio de Eldorado de impulsar los talleres) de que me invitara a dar los talleres acá, se lo propuso al intendente, y de inmediato tuvo una respuesta positiva para realizarlos”.

Vanesa, presente en la entrevista, acota “Fue una decisión institucional del municipio, buscando una integración real en la sociedad. Mucha gente asocia la lectoescritura braille sólo con los libros, o escritos. Pero hay muchos otros ámbitos donde se puede y se debe aplicar”.

“¿Por qué un no vidente cuando va a un lugar, que puede ser un monumento, donde lo puede palpar, tocar, no encuentra una explicación en braille sobre los datos del monumento? ¿O en un supermercado por qué no existe un cartel en braille dando el nombre del producto y el precio? Lo mismo con las cartas en los restaurantes. Hay muchos espacios donde se puede aplicar, donde los no videntes están relegados”, agrega Mariela.

Los talleres se brindan en el Museo de la Casa del Fundador ubicado en el km. 1 de la ciudad.

“Las clases son 4 por mes. Dos son presenciales, y dos son virtuales, debido a la dificultad de poder viajar todas las semanas. Los talleres duran cuatro meses y, como decía, la intención es que quienes los hagan salgan capacitados para poder a su vez capacitar a un mayor número de personas, ya que la demanda es muy alta y es lo que estamos viendo en la gente que se acerca al stand a averiguar, a querer inscribirse. En estos talleres estamos dando lo que se conoce como Nivel uno. Dejar bien consolidado en los talleristas ese nivel que es el de lectoescritura, y después hay otros niveles que veremos cómo se podrían armar en el futuro”, recalca Stumpfs.

Los talleres, si no fuera por el apoyo de los organismos oficiales. En Eldorado existe sólo una máquina de escribir en braille.

“Una máquina, nueva, sale alrededor de 350, 400 mil pesos. La más básica. Después hay otras más sofisticadas que pueden llegar al millón de pesos. Eso es imposible de costear por una familia. Por eso debe ser una decisión institucional”, destaca Mariela.

Vanesa Rotela agrega “Eso se dio en Eldorado, donde hubo una decisión institucional del municipio de realizar los talleres. Cuando terminen, se hará un trabajo grupal de los talleristas, y vendrá la etapa de que las instituciones comiencen a tener en cuenta y a aplicar, las medidas para incluir a los no videntes”.

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