102 años de Eldorado: Historia de una ciudad que llegó a ser considerada «La Capital del Trabajo»

La ciudad de Eldorado posee un desarrollo atípico dentro del proceso de colonización de Misiones. Desde sus inicios fue una colonización pensada y ejecutada por un particular, que implementó un sistema para la venta de tierras, único en la provincia, que permitió que la colonia se convirtiera en una potencia agraria, hasta su reconversión productiva hacia la forestoindustria.

Tan atípica es su historia que su fecha de fundación, 29 de septiembre de 1919, se corresponde con la llegada de su fundador, Julio Adolfo Schwelm, a tomar posesión de las tierras que había comprado en la antigua colonia, y que, además, coincidía con el natalicio del Schwelm que vino al mundo un 29 de septiembre de 1882, en Alemania.

La historia dice que Schwelm, quien ya estaba radicado en Argentina y había realizado inversiones inmobiliarias en Santa Fe y Chaco, fue invitado en el año 1918 por su amigo Vicente Fidel López a una excursión por el territorio de Misiones donde, según sus propias palabras, lo atrajo el “verde e impenetrable bosque virgen que era algo nuevo para mí. Ahí decidí que compraría una franja de tierra de 150.000 acres (aproximadamente 675 kilómetros cuadrados). Yo quería traer y asentar gente allí”.

La colonización apuntaba a atraer inmigrantes de países europeos que acababa de salir de la Primera Guerra Mundial, quienes adquirieron tierras vendidas en un primer momento por el propio Schwelm, y posteriormente a la empresa Compañía Eldorado, Colonización y Explotación de Bosques Limitada, fundada por Schwelm.

El sistema utilizado por el fundador de la ciudad para la instalación de los colonos, llamado “waldhufendorf” (wald: monte, hufen: camino, dorf: villa, poblado), consistía en una “picada maestra” (la actual avenida San Martín) a lo largo de la cual se distribuían los lotes a ser ocupados por los colonos, que erran ubicados por nacionalidades porque, de acuerdo a Schwelm, “no considero inteligente mezclar diferentes nacionalidades en un nuevo país y por lo tanto me contuve en hacerlo para hacer más fácil para los colonos en sus comienzos” y agrega “las nacionalidades viven separadas y los recién llegados son referidos a su propia gente, los que podrán ayudarles y aconsejarles mejor…”.

Este sistema de reparto de tierras es lo que le da Eldorado su particular distribución geográfica en forma lineal en sentido Oeste-Este que, poco a poco, se fue modificando con el paso de los años al extenderse e ir creciendo la ciudad en el sentido Norte-Sur.

Lo que caracterizó al proceso de desarrollo de la Colonia de Eldorado, más allá de que originalmente la mayoría de los compradores de lotes eran de origen europeo, fue la capacidad de producción de los pioneros, acompañados por quienes ya habitaban estas tierras, que llevaron a la constitución de la Cooperativa Agrícola, en el año 1931, que llegó a ser una de las principales cooperativas agrícolas del país.

Tal vez para resumir la esencia de la ciudad, alcancen las palabras del contador Roberto Gutiérrez cuando expresa que “Eldorado es una ciudad que siempre se arregló sola”, en referencia a que tuvo su primer hospital creado por los propios vecinos, el primer puerto comercial perteneciente a la Cooperativa Agrícola, servicio de agua corriente, energía y teléfono gracias al aporte de los vecinos, uno de los primeros cuerpos de bomberos voluntarios de Misiones, y otros hitos que marcaron la pujanza de quienes eligieron vivir en Eldorado.

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