Padre sostiene que su hijo actuó en legítima defensa y pide su liberación

Miguel Ángel Velázquez (31) fue ultimado en abril pasado en el barrio Elena de Eldorado. Antonio Rodríguez busca mediante un cambio de calificación legal en la causa llegar a una excarcelación para su hijo, quien está acusado de matar de un disparo a un vecino.

o quiero que esto termine bien, yo había tomado la decisión de encadenarme frente al juzgado, no sé por qué esperan tanto. Mi hijo está encerrado en un pabellón por defender a su familia y no es justo”. La frase corresponde a Antonio Basilio Rodríguez (49), quien solicita el cambio de carátula a legítima defensa para su hijo Marcos Ezequiel (19), detenido en la Unidad Penal de Puerto Rico como responsable del disparo que en abril mató a Miguel Ángel Velázquez (31) en el barrio Elena de Eldorado.

En diálogo con este medio, Rodríguez sostiene firmemente que durante la mañana del viernes 9 de abril el fallecido irrumpió con un cuchillo en su domicilio e intentó atacar a su familia. Y que el joven lo único que hizo fue intentar desarmar a Velázquez con una escopeta, momento en donde por desgracia, se efectuó el disparo mortal.

Rodríguez, retirado del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), comentó que junto a su abogado, Hernán Vázquez,buscan que desde el Juzgado de Instrucción Dos de Eldorado, a cargo de la jueza Nuria Allou, se cambie de homicidio calificado por el uso de arma de fuego a legítima defensa.

Comentó que mañana tendrá una reunión con el juez Roberto Saldaña, titular del Juzgado de Instrucción Uno en turno durante la feria, con la intención de buscar dicho cambio, que de concretarse, permitirá el correspondiente pedido de excarcelación para el detenido.

Hace una semana, en medio de una marcha que se hizo frente al Juzgado del juez Saldaña, en torno a un nuevo aniversario del asesinato de la joven Lieni Taty Piñeiro en Puerto Esperanza, Rodríguez también dio a conocer su caso. En esa oportunidad contó con el acompañamiento de integrantes del Polo Obrero.

“Tenía planeado encadenarme frente al juzgado porque ya han pasado tres meses y con todos los testigos que hay no se pudo llegar a nada con nuestro reclamo. Este hombre (Velázquez) irrumpió con un cuchillo en mi domicilio y lo que hizo mi hijo fue en legítima defensa, por eso esperamos el cambio de carátula para poder lograr la excarcelación. En su momento se pidió costear una fianza pero no se le dio curso”, relató el padre, quien junto a su familia tuvo que mudarse del barrio Elena por temor a represalias por parte de la allegados al fallecido.

Sobre el día del hecho, el entrevistado recordó que esa mañana, tanto su hijo como él se encontraban desayunando en su vivienda del barrio Elena, en el kilómetro 1 de Eldorado. Y que el ataque por parte de Velázquez se produjo minutos después de que Antonio intentara auxiliar a un verdulero que había tenido un desperfecto mecánico con su camioneta delante de su propiedad.

A su vez, reconoció que tanto el mencionado vendedor como otros vecinos que estaban en la zona presenciaron la violencia con la que se manejó el fallecido aquella jornada. Y que la mayoría de estos aportaron sus testimonios ante la Justicia, pero que hasta el momento no pudo obtener un fallo favorable para su familiar.

“Uno de los primeros testigos fue un verdulero que minutos antes me había pedido dos tablitas para reparar su camioneta. Cuando yo salgo a llevar las tablas esta persona arrojó un piedrazo sobre el parabrisas de mi Corsa y que le refiló la cabeza al verdulero. Ahí yo le pregunto ¿Qué hiciste? y el me responde ‘nosotros mandamos acá’ ‘Le voy a partir a machetazos a vos y a tu hijo’. Todo eso está en la causa y los vecinos escucharon cuando me dijo eso”, narró Antonio.

Agregó que su hijo Marcos, al ver que el fallecido portaba un cuchillo entre sus manos y que se dirigía directo hacia su padre, intentó desarmarlo. Y que ante las reiteradas amenazas de parte de Velázquez sobre él y su hijo, el joven tomó una escopeta que un día antes había encontrado en un arroyo y con ella golpeó en el brazo al vecino con la intención de despojarlo del arma blanca.

Que en esa acción el arma se disparó y el proyectil impactó sobre la humanidad de Velázquez.

“Yo levantaba la mano y le decía que pare y ahí cuando mi hijo intenta desarmarlo sale el disparo”, añadió el padre, quien estuvo detenido ocho días junto a Marcos ya que en un principio no se sabía quién de los dos había sido el responsable del disparo mortal.

Desmentida
Por otro lado, un punto que desmintió el entrevistado durante la charla con este medio fue la versión policial que indicaba que tanto él como su hijo habían sido detenidos durante distintos operativos de la Policía. Sobre esto, Antonio aclaró que fue él quien entregó la escopeta a la Policía y que siempre se puso a disposición de la Justicia después de lo ocurrido, desacreditando los dichos aportados por un testigo de la causa que indicó a la Policía haber visto al hombre deshacerse de la escopeta en un malezal de la localidad.

Contó que Marcos, tras el disparo y en un ataque de desesperación por no saber qué hacer ante la tragedia, tomó su moto y se alejó del barrio. Y que su hermano mayor, quien es miembro del servicio penitenciario provincial, fue quien lo fue a buscar y luego avisó del paradero del joven.

“Yo salí a buscarlo con el Corsa por todos lados, lo fui a buscar al Kilómetro 18 porque sabía que podía estar ahí, pero no lo encontré. Yo mismo le entregué la escopeta a un efectivo policial y cuando me enteré dónde estaba mi hijo avisé a la Policía. No sé de dónde salió eso que nos estábamos escapando”, comentó el hombre.

”Nosotros no estábamos peleando con nadie como se dijo. Mi hijo no tiene antecedentes porque siempre hizo las cosas bien”, agregó el entrevistado, quien además comentó que la familia del fallecido siempre se caracterizó por causar problemas en el barrio.

El suceso que terminó con la vida de Miguel Ángel Velázquez (31) ocurrió cerca de las 10.40 del viernes 9 de abril, sobre una calle sin nombre del barrio Elena, ubicado en el kilómetro 1 de Eldorado.

Según lo reconstruido por la Policía, en ese lugar se desató una discusión y posterior riña en la que participaron tanto la víctima como su hermano, Juan Luis V. (45), como Antonio y su hijo Marcos. Por este hecho se incautó una escopeta calibre 28.

fuente: elterritorio.com.ar

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