Proponen rescatar el legado histórico, cultural e industrial de la ex fábrica de Celulosa Argentina con un proyecto de Museo Tecnológico en Puerto Piray

La idea-proyecto fue compartida por Héctor Conte, ingeniero industrial y ex directivo de la Planta de Celulosa Argentina SA en Misiones. «Lo comparto para todo aquel que quiera sumarse a esta idea colectiva colabore en reconstruir la historia y hacer realidad un Museo Tecnológico en Puerto Piray. Sin dudas, hay un legado industrial que rescatar y hoy se cuenta con una fábrica cerrada, prácticamente en “ruinas”. Es un edificio que no tiene vida, pero realmente guarda ese lugar mucha historia para dar a conocer al país y en la memoria de muchas personas pioneras de la comunidad que fueron parte de esta época que marcó sus vidas”.

La llegada de las inversiones forestales en la Zona Norte de la provincia en los años 50 marcaron un antes y un después en el desarrollo de Puerto Piray y su comunidad, que derivó en un efecto multiplicador en la época. Cientos de puestos de trabajo, producción, PyMEs de servicios, escuelas técnicas, hospitales, caminos, viviendas fueron algunos de lo tantos movimientos que generó la llegada de la fábrica de Celulosa Argentina SA y que forma parte de la historia del desarrollo local, del recuerdo de miles de familias y de la identidad foresto-industrial de la provincia.

En la Argentina, un país donde prácticamente hasta los años 90, más del cincuenta por ciento de la economía se encontraba en manos del Estado, sólo hubo una empresa privada que se desarrolló en el sector básico de la industria forestal, y fue Celulosa Argentina. Esta empresa, creada a principios del siglo XX, llegó a Misiones en los años 40, tuvo su apogeo en la década de los 60 en la producción de pasta para fabricación de papel, pero en los 70 empezó su declinación, y posteriormente vendió sus activos forestales en Misiones. En el país, en la actualidad tiene casi 90 años de producción de celulosa y papel en el mercado, con varias plantas funcionando en Buenos Aires y Santa Fe.

Durante su época de expansión, prácticamente «ostentó» el monopolio de la actividad y contribuyó a crear políticas orientadas al sector. Tanto la promoción de la actividad forestal como las leyes de promoción industrial para la creación de nuevos proyectos -fallidos ambos- como Celulosa Puerto Piray SA y Alto Paraná SA, con capitales nacionales y aprobada por ley del Congreso de la Nación en 1974. Estos pasos fueron dados, resultado de la intensa gestión de los directivos y accionistas de Celulosa Argentina SA. Igualmente, estos proyectos no se concretaron, y finalmente capitales chilenos llegaron a Misiones y consolidaron su expansión foresto-industrial en la provincia.

Celulosa Argentina buscaba evolucionar y expandirse en la producción nacional de celulosa para independizar al país de la importación de celulosa y pasta mecánica para la producción de los diferentes papeles que el mercado argentino necesitaba. Aún esto no se logró alcanzar en el país, el potencial de desarrollo foresto-industrial sigue sin despegar. Pero ese empuje desde Piray permitió dar el salto de la actividad desde Misiones, y se reconoce que su apuesta forestal dejó huellas profundas en el pueblo y toda la Zona Norte, desde la época de 1940 que decidieron montar la industria de celulosa, comprar tierras y forestar en la provincia.

En esta última década, son cientos de anécdotas que se reviven y recuerdan por parte de ex trabajadores, ex directivos, docentes, historiadores y profesionales que de alguna manera estuvieron vinculados con este proceso, allá en los años 40. Es que cada noviembre organizaban una cena de reencuentro entre los «ex Celulosa Argentina» en Puerto Piray. Se concretaron 8 encuentros, el último fue realizado en 2019, y después por la pandemia por COVID-19 se vieron impedidos de reunirse para compartir vivencias y recordar esa pujante época industrial en la zona norte.

De estos encuentros, surgió la idea de pensar en un espacio de rescate colectivo del legado histórico y cultural de lo que en apariencia hoy solo es una estructura edilicia en ruinas. Comenzaron a escribir una idea-proyecto de “Museo Tecnológico”. Sería el primero en la provincia. Y el objetivo es resguardar el acervo cultural, histórico y de evolución forestal en la zona norte a partir de esta inversión en Puerto Piray.

«La idea es crear un espacio como destino turístico para visitar el Museo, con un centro cultural para exposiciones y conferencias, un espacio también de educación y formación técnica con capacitaciones, con un diseño que permita rescatar para la comunidad ese legado histórico que cambio el destino del pueblo y fue parte importante de sus vidas».

Así lo explicó el ingeniero Héctor Conte (80), ex gerente de Celulosa Argentina SA durante el periodo 1980 -1988, en una entrevista con ArgentinaForestal.com. Nacido en Buenos Aires, Ingeniero Industrial de profesión, egresado de la Universidad de Buenos Aires, es uno de los ex directivos de la compañía que mayor vínculo mantiene con todo el grupo misionero. Está jubilado desde hace algunos años. Enamorado de Misiones, decidió radicarse en la provincia y vive actualmente en Eldorado.

“Esta es una idea-proyecto que lo comparto para que todo aquel que quiera concretarlo, se sume y en forma colectiva podamos reconstruir la historia y hacer realidad un Museo. Sin dudas, hay un legado industrial que rescatar y que creo que podría proyectarse con la creación de un «Museo Tecnológico» en donde hoy quedó parte de la fábrica cerrada y en “ruinas”. Es una parte del edificio de un predio que no tiene vida, pero realmente guarda ese lugar mucha historia para dar a conocer al país y en la memoria de muchas personas de la comunidad de Piray que fueron parte, además para la propia industria forestal”.

Para Conte, el concepto de Museo Tecnológico aborda el objetivo de generar un espacio de rescate de la historia, ya sea con las piezas de las maquinarias de la época, las herramientas de aquellos tiempos, con recopilación de materiales de archivo, con fotografías, creando una biblioteca virtual de la industria forestal. También podría contar con un área de exposición al aire libre como espacio público, una galería de arte, que sea un lugar que resguarde la memoria y la identidad de su gente, de forma útil, educativa y recreativa para la comunidad.

“Hay que restaurar el edificio pesando en un diseño de uso múltiple para la comunidad, para que puedan llevar adelante actividades educativas y de formación técnica, una sala de conferencias, convertirlo en un Museo Tecnológico que quien viaje hacia las Cataratas del Iguazú quiera visitarlo como atractivo turístico, por ejemplo. Habría que lograr que sea una real puesta en valor de la memoria de todo lo que significó para el pueblo de Puerto Piray la ex Celulosa Argentina en Misiones”, expresó con convicción el ingeniero durante la entrevista.

El ex directivo indicó que el proyecto nació de una idea colectiva después de muchas charlas y reencuentros, en la que siempre hay personas de Piray que expresan un reconocimiento en este sentido de lo que significó en su momento la ex Celulosa Argentina. Sin embargo, a la fecha no hay ningún lugar que concentre toda esta historia viva de la comunidad. “Si bien tiene un espíritu altruista de reconocer la evolución y transformación de una sociedad que estaba orientada casi exclusivamente a la explotación yerbatera, considero que tendría como Museo –fundamentalmente- un enorme potencial turístico que ayudará a integrar una zona poco explotada comercialmente, aunque con todas las condiciones para desarrollar un polo turístico local y extensivo entre Eldorado, Montecarlo, y Puerto Piray”, planteó Conte.

Por otra parte, expresó su deseo de que “las autoridades pertinentes y la propia comunidad de Piray se apropien de esta idea, que sea una “revolución” entre los ex trabajadores y sus familias, la Municipalidad, las empresas, la universidad nacional con carreras afines y que con el apoyo del Estado Provincial -a través de los organismos competentes-, y de los profesionales y cámaras forestales y madereras, se pudieran unir para las gestiones necesarias para poder llevarlo adelante”, dijo el ingeniero.

Es que su borrador de proyecto, todo está para definirse. Conte resume de alguna manera el sueño de muchas personas de Piray que vieron selladas sus vidas y la de sus familias por el paso de esta fábrica en Misiones. “Es una manera de rescatar su propia historia, o que no se olviden de ella, de cómo fue la puesta en marcha y todo lo que movilizó en el pueblo durante décadas; hay que contar el impacto que tuvo en el desarrollo local con la industria en marcha y también lo que marcó en la historia del sector forestal. Pensé en un Museo Tecnológico para recuperar la historia de la industria de celulosa y papel en Misiones vinculada al pueblo, a su gente, a sus ex trabajadores, a la escuela técnica que se creó en principio a través del Consejo Nacional de Educación Técnica (CONET) y después pasó a ser la actual EPET N°15. Esta escuela funcionó 35 años dentro del predio de la fábrica, hasta que se trasladó al nuevo edificio donde actualmente funciona. Formó a varias generaciones. Hoy aquel predio tampoco está en uso. Creo que pasar por esa fábrica en ruinas hoy, sin saber todo el acervo cultural, histórico, social e industrial que simboliza, no es justo para la propia comunidad de Piray”, sostiene Conte.

Más que una idea, un legado
El proyecto «dormido» es para el ingeniero como un «tema pendiente» que lo moviliza a darle forma, a proponerlo para debatir y gestionar en la provincia y con la comunidad de Piray. «Para el sector forestal significó el despegue de la actividad en aquella época, tras Celulosa Argentina llegó después Alto Paraná SA –también con capitales nacionales-, hasta que finalmente las condiciones de la Argentina no permitieron continuar con la expansión de la industria, y finalmente la compran los activos forestales las compañías chilenas y se instalan en Puerto Esperanza con la fábrica de celulosa donde continúan a la fecha”, resumió el ingeniero.

Siendo uno de los promotores de los encuentros anuales de camaradería con otros ex trabajadores, proveedores y familias que fueron parte de la ex Celulosa Argentina, explicó que «por la pandemia ya el año pasado no nos juntamos. Y cada vez, por la edad, tenemos algunos problemas de salud para movernos, o muchos de nuestros compañeros ya están partiendo. Igualmente, aún hay testimonios para rescatar, personas valiosas con historias viva de la época que pueden dar testimonios”, sostiene Conte con entusiasmo.

Sin dudas, se necesitará de un equipo de investigadores, historiadores, docentes, gestores públicos, legisladores, productores, realizadores, entre otras tantas sinergias para poder concretar la propuesta que promueve el ingeniero. Teme que los tiempos no le permitan ver el proyecto en marcha, pero no decae en contagiar con sus anécdotas y convicciones profesionales que es necesario rescatar la historia y crear este primer “Museo Tecnológico de Misiones” en la localidad de Puerto Piray, reconocida en la zona de desarrollo del polo foresto-industrial más importante del país.

El ingeniero recordó exactamente cómo se gestó el proyecto de la empresa nacional en Misiones, ya que estuvo a cargo del estudio de factibilidad en aquella época. “Cuando la empresa decide invertir en el norte del país, la puja estaba entre Ituzaingó (Corrientes) y Puerto Piray, tras los estudios realizados en la época. Viajé a Misiones y participé del proyecto de inversión. Puerto Piray contaba con un proyecto de desarrollo a los próximos 50 años, con materia prima abundante, y proyectos de forestaciones en carpeta. Esta visión llevó a los accionistas de la empresa a decidirse por Misiones, mirando a futuro. Nos habían convocado al área de Ingeniería Industrial para que nos encarguemos de los estudios de localización y de la planta. Ituzaingó tenía todas las condiciones, pero el Directorio de Celulosa Argentina optó por la oportunidad que se presentaba en el Alto Paraná, y cambió la historia del pueblo misionero”, precisó.

En 1940 construyeron la fábrica de Celulosa Argentina en Piray, y esa inversión dio comienzo a un proceso que nunca más se detuvo. La compra de tierra para forestar, la construcción de caminos y rutas, escuelas, hospitales, viviendas para los trabajadores, los primeros pasos del desarrollo de la logística con los servicios forestales con cientos de camiones en marcha, llevaron a consolidar la actividad de la industria de celulosa y papel en Misiones, como toda la cadena de valor de la madera a partir de los bosques cultivados.

“Los equipos montados en la fábrica llegaron en barco desde Suecia hasta el puerto de Piray. Se habían construido en 1929. Realmente, no había nada en la zona, todo se hizo a partir de la instalación de Celulosa Argentina, con el trabajo incansable de los pioneros se desarrolló la localidad. La laboriosidad y empuje de su gente permitió que Puerto Piray siga en ascenso. Pero entonces, la vida cotidiana de la gente del pueblo giraba en torno de la planta celulósica que generaba trabajo y actividad permanente. En 1954, la empresa decidió crear el primer centro de capacitación para especialización de sus operarios, tiempo después se creó la Escuela Técnica que funciona hasta la actualidad. También se construyeron aserraderos, hospitales, viviendas para el personal de la empresa, se compraba tierras y se forestaba araucaria y pino resinoso principalmente. Es innegable que esta fábrica forma parte de su historia”, remarcó el ingeniero.

“El edificio hoy es una ruina, pero con mucha historia. En mi opinión, ese edificio resguarda un legado, es simbólico para mucha gente del pueblo que siente que se desarrolló por esa planta. Considero que el beneficio que tiene esta propuesta es que al rescatar el edificio, puede ser declarado Patrimonio Cultural. Utilizando parte de la planta actualmente desactivada, se podría hacer el Museo Tecnológico de Piray, como una herramienta de atractivo Turístico, Histórico, Cultural, Agroforestal, Industrial. Instalar un laboratorio para Investigación y Desarrollo, para educación ambiental, capacitación y formación de oficios”, enumeró el ingeniero.

En la entrevista invitó a que todos quienes consideren factible concretar la iniciativa, que la lleven adelante en consenso con la comunidad de Piray para lograr una propuesta de qué hacer, para qué y porqué hacerlo, y cuándo sería factible de llevarlo a cabo, además del financiamiento necesario para adquirir todo lo necesario.

“Los argentinos valoramos la historia a través de la gesta en los próceres dejando en un segundo plano hechos regionales que han destacado a nuestro país a través de su desarrollo como Nación. Algunos de los hechos importantes, aunque no regionales, fueron la educación. Fuimos líderes en combatir el analfabetismo, la calidad de nuestras universidades, el haber tenido subterráneos, agua corriente y otros más. Pero en el caso de Misiones pocos conocen la importancia que tuvo nuestra provincia en el desarrollo de la forestación, la industria de la madera y la de celulosa y papel, que fue líder en Latinoamérica”, sostiene Conte.

Por ello, el autor de la iniciativa –misionero por adopción- considera que en la provincia se debería tener un lugar con la historia viva de los orígenes de estas actividades forestales y madereras, y plasmar esa idea en un Proyecto donde se complementen con el Turismo, la Cultura y el Conocimiento. “La provincia cuenta con medios valiosos como para llevar adelante este proyecto: desde el Instituto Provincial Forestal, los ministerios de Ecología, Cambio Climático, Agro y Producción, Turismo y Cultura, Subsecretaria de Patrimonio y Museos, la UNaM con excelente nivel de investigadores, el CONICET, Robótica y desarrollo TIC para ayudar a pensar en un Museo Tecnológico de vanguardia. Las cámaras y asociaciones madereras y forestales, las industrias de celulosa y papel, tienen mesas de trabajo para ver de colaborar en la idea. Y hay muchos testimonios de gente que han vivido en la zona y sus descendientes que se apenan al pasar por la industria y ver solo las ruinas de lo que alguna vez la fábrica de Celulosa Argentina”, concluyó.

El proyecto de Conte apunta a sugerir que el Museo Tecnológico de Puerto Piray sea pensado para uso de múltiple de la comunidad, que el proyecto contemple una sala de exposición de arte, una biblioteca, una sala de conferencias, un laboratorio, un micro cine, una oficina de recepción, un espacio importante para el sector de turismo y un lugar exterior para exhibición de grandes elementos y centro para el museo con la historia de la actividad forestal de la provincia.

El Museo debiera proyectarse en el edificio de la ex administración de la Ex Fábrica de Celulosa Argentina ocupando el espacio exterior lateral para exponer algunos equipos relevantes que serán parte de los temas de la sala de exposición. “No es de poca importancia saber que técnicos suecos que estuvieron en la localidad en la década de los años 80, en una visita a planta, propusieron comprar esta maquinaria para exponerla en el museo celulósico papelero de dicho país”, fundamenta el ingeniero.

“Además, podría tener un área para la exposición de una maquinaria del siglo pasado que convocara a técnicos y profesionales relacionados con los temas expuestos en este Museo. Un lugar especial que le dará un interés múltiple a esta convocatoria. Las actividades relacionadas con todos los temas expuestos podrían ser dirigidas por la UNaM o el CONICET, convocando a participar de Congresos, Seminarios, Cursos de especialización o capacitación a cargo de especialistas, en particular provenientes de la provincia, universidad y la industria local”, sugirió.

Es una idea proyecto, aun no presentada en los ámbitos institucionales. “Hay que lograr la aceptación de la idea por parte del Gobierno de la Provincia para que integre al proyecto a las áreas de incumbencia, a la municipalidad, al sector foresto-industrial, a las universidades, pero principalmente poner en valor la idea a la comunidad de Piray. Habría que convocar a los actuales dueños de la planta para solicitarle su participación y la puesta a disposición del espacio necesario como así también los elementos que formaran parte de dicho emprendimiento”, manifestó Conte.

Los recursos financieros para esta adecuación deberían provenir de los aportes del gobierno provincial, municipal, organizaciones del sector privado u otros organismos que financien este tipo de iniciativas.

Finalmente, consideró que “la historia nos muestra una clara realidad donde Puerto Piray siempre estuvo atada a la evolución de la industria que se localizaba en sus tierras, en el ayer y en el presente. Sin embargo, tiene bellezas naturales, historia de una gesta agro, foresto, industrial, cultural y desarrollos particulares que merecen ser reconocidos y explotados”.

Para Conte, «el tiempo es hoy» para dar marcha a la iniciativa, y por ello compartió su idea para darla a conocer y despertar interés a través de Misiones Online y ArgentinaForestal.com. «El tiempo pasa muy rápido, y sepulta la historia. Todavía hay gente que puede contar hechos simbólicos desconocidos sobre los comienzos del cambio cultural vivido. También es hora de explotar un tesoro que pocos conocen y que puede transformar la región con un Museo único en Piray”, convocó con entusiasmo el profesional.

fuente: Patricia Escobar – argentinaforestal.com

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