El proyecto “misionerista” juega a la ruleta rusa con los misioneros

El 6 de junio están convocadas elecciones en la provincia de Misiones.

El motivo por el cual se adelantan las elecciones en Misiones es meramente oportunista. El gobierno provincial, fiel al lema del “proyecto misionerista” – que lo llevó a salir tercero en las elecciones del año 2019 para presidente y diputados nacionales al llevar boleta corta – necesita sí o sí despegar las elecciones provinciales de las nacionales para no correr riesgos en las elecciones de diputados provinciales y no perder la mayoría absoluta en la cámara de representantes. Esa mayoría absoluta que logra gracias a la vista gorda de un Tribunal Electoral que ignora la Constitución Provincial (interpretándola de manera amañada para favorecer a la Renovación) y al acompañamiento que tuvo – negarlo sería una necedad – de gran parte del pueblo de Misiones. Todo ello ayudado por una corrupta y corruptora Ley de Lemas que le permite utilizar al gobierno provincial innumerables cajas oficiales para solventar los gastos de campaña de un gran número de sublemas en cada municipio.

En condiciones normales, aunque no me guste, es lo que suelen hacer todos los que tienen el poder. Es decir utilizar las reglas del juego a su favor, intentar coaccionar a la justicia para que le de fallos favorables, y utilizar los recursos (IFAI, Vialidad Provincial, cooperativas de servicios, recursos municipales y de otros organismos estatales, presión sobre los candidatos opositores (no olvidar el caso de Enrique Flores en Eldorado – donde llama la atención el silencio obsceno de la Diputada Nacional Cristina Brítez y del candidato a Diputado Provincial Santiago Mansilla) y cuanta artimaña más se pueda utilizar para sacar alguna ventaja, incluyendo la compra de medios y periodistas (mediante la pauta oficial) para que no informen nada inconveniente.

Pero – también sería una necedad negarlo – no son tiempos normales: existe una pandemia que golpea tanto la economía como la salud de la provincia y de los misioneros.

Y sin embargo se gastará un monto importante de dinero para organizar unas elecciones que – sin ningún tipo de problema – se podrían realizar conjuntamente con las nacionales y ahorrárselo. Y de paso utilizar ese dinero para cuestiones más urgentes en la provincia.

Pero lo más llamativo (la cuestión económica, en cuanto a gastos de campaña, suele ser secundaria en la disputa por el poder) es la falta de entendimiento de la cuestión sanitaria.

De acuerdo a los datos oficiales el padrón electoral está compuesto por 943.726 electores.
Habitualmente suelen votar el 80% del padrón. En ésta oportunidad, debido a la pandemia, es posible que baje un poco el porcentaje. Supongamos que sea un 70%. Eso significa alrededor de 650.000 personas que se trasladarán en el lapso de 11, 12 horas por la provincia para ir a votar. Con todo el folklore de las elecciones en Misiones, donde se va a buscar a la gente a la casa, se la lleva a los lugares de votación y se las lleva nuevamente a su casa en vehículos particulares y hacinados. Porque cada viaje debe ser lo más productivo en votos posible.

A dos semanas de las elecciones Misiones registró, por dos días consecutivos, y de acuerdo a los partes oficiales que no tienen en cuenta los testeos rápidos y/o los análisis realizados en laboratorios privados, records de contagios.

Es decir… en lo que va del mes de mayo se registraron los dos días con mayor número de contagios desde que comenzó la pandemia. Si tomamos el caso de Eldorado – y siempre tomando en cuenta sólo los partes oficiales – en el mes de mayo creció el promedio de contagios diarios un 40% respecto al mes de abril: 18,31 contra 13,06

En éste marco se movilizarán 650.000 personas en 12 horas.

Después del 6 de junio veremos los resultados, no de la votación sino de los contagios.

Mientras tanto sigamos haciendo de cuenta que no pasa nada…

Mientras tanto ignoremos los datos y sigamos con un proceso eleccionario que se podría trasladar para cuando las condiciones sanitarias mejoren…

Mientras tanto juguemos a la ruleta rusa con el coronavirus…

Por ahí, quien te dice, tenés suerte y la bala le toca a otro…

Juan Carlos Magliano

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