Eldorado. Después de 50 años se reencontró con sus hermanos

Sara Insaurralde dejó la provincia buscando el porvenir en Buenos Aires. Pero sufrió los primeros meses. Al final se quedó. Y hace días volvió y la emoción fue grande.

Sara Insaurralde tenía unos 15 años. Siempre escuchó que las chicas de Eldorado iban a Buenos Aires y volvían con muchas cosas. Le dijeron inclusive que en la gran urbe la plata se agarraba con palas. En un hotel, había dos cuadras de cola para irse a la gran capital. “Y fue la inocencia, creí en eso y me llevaron, yo era la última en la fila”, recordó Sara a El Territorio.

Y así empezó la historia. Sara dejó la ciudad de Eldorado y creyó que iba a ir a Capital Federal. “Pero fuimos a Azul, en la provincia de Buenos Aires y pasé hambre, lo que sufrí fue tremendo”, dijo, pero ahora, después de 50 años, volvió a la ciudad de Eldorado y todo fue mejor.

Sara se quedó en Azul, rebuscándose y ahora tiene su familia. “Dos meses me quedé con esa gente que me llevaron, pero después empecé a buscar otros trabajos. “Fue mi hijo el que me llevó a Misiones porque quería conocer sus raíces”, explicó y tras dos días de búsqueda encontraron la casa de su otra hermana, Dila.

“Sara había partido dede Eldorado hace 50 años con un destino incierto y sin rumbo, dejó atrás a su hermana y hermano, siguiendo su sueño de progreso, fue allí donde se rompió contacto con ellos y hoy con esperanza de un reencuentro volvió a Misiones, precisamente a Eldorado y tras 2 días de búsqueda pudo reencontrarse el pasado martes con su familia hermano y hermana tras 50 años sin verse”, explicó Gabriela, una sobrina de Sara.

Gabriela dijo que fue una suerte que pudieran encontrarse y lo mismo dijo la tía Sara. “Fue emocionante, estoy feliz porque no sabía con lo que me podía encontrar y al final me encontré con una gran familia, nos encontramos con mi hermana Dila y con mi hermano Pepito.

José vive en Puerto Iguazú y cuando se enteró de la llegada de su hermana menor después de 50 años fue hacia Eldorado. La familia unida tras tantas décadas de no saber nada entre ellos.

“Estoy feliz, me puse emocionada, después de tanto tiempo, fue tremendo, fabuloso, no puedo quejarme de nada”, dijo Sara que sigue viviendo en Azul, el lugar que el destino incierto la llevó y finalmente se quedó.

fuente: elterritorio.com.ar

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