El correo argentino distribuye cientos de miles de sobres con los candidatos a diputados de la Renovación y las boletas a presidente de las fórmulas Fernández-Fernández; Macri-Pichetto: y Lavagna-Urtubey.

De ésta manera intenta que los misioneros armen su propia boleta en su casa para concurrir a votar el 11 de agosto.

Que repartan los votos no es incorrecto, lo que es incorrecto es que utilicen el dinero de todos para poder garantizar su propia elección.

La Renovación, en Misiones, decidió ir con boleta corta, es decir sólo con candidatos a Diputados Nacionales. Para no perder votos recurrió a la siempre dispuesta jueza Skanata para que hubiera votos cortados de los candidatos a presidente en el cuarto oscuro.

El vergonzoso fallo de la jueza Skanata fue desestimado por la Cámara Nacional Electoral y entonces, fiel a su costumbre, la Renovación hace lo que mejor sabe: Utilizar la plata de todos en beneficio propio llamando a un “misionerismo” falso ya que en las últimas 3 elecciones presidenciales (2007, 2011, y 2015) concurrieron con boletas completas.