El sector de la madera viene siendo golpeado desde hace tiempo, principalmente en lo que respecta al mercado interno.
Es que los costos de logística sufrieron un aumento exponencial, motivado por el incremento en insumos clave como el combustible. A esto se suma una merma importante en la obra pública y privada, lo que debilita también el consumo.
Los empresarios, por su parte, hicieron cientos de pedidos al Gobierno de Mauricio Macri, aunque aducen que siguen esperando respuestas a los requerimientos más urgentes, como los de modificar la política fiscal.
La última solicitud fue entregada a principios del mes de julio, en una reunión que mantuvieron en Casa Rosada. Allí plantearon la necesidad de reformas impositivas y pensar en planteos económicos a largo plazo, aunque hasta el momento siguen a la espera de la respuesta.
Con ese marco, y ya transitando los últimos seis meses del año, los distintos agentes que conforman el amplio sector hicieron un balance de lo que deja esta primera etapa y sobre las expectativas – poco alentadoras – para el resto del año.

En picada
Román Queiroz, presidente de la Asociación Maderera de Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap), indicó a El Territorio que “si bien el año empezó con una cuota de optimismo, en los últimos meses no sólo se trancó, sino que retrocedió la actividad”.
“La inflación sigue, la exportación ya no está siendo vista con tan buenos ojos y el mercado interno sigue caído, hace dos meses parecía que repuntábamos, pero no, seguimos estancados”, agregó.
A todo esto – explicó – se suman las altas tasas financieras, por lo que intentar conseguir un crédito para invertir es casi imposible.
En ese sentido, uno de los pedidos a Nación fue “aflojar la presión fiscal, que bajen las tasas de interés de Afip y que se haga un plan de moratoria amplia, a 120 meses para desahogar a las pymes, pero no nos respondieron”.
Por todos esos factores, Queiroz auguró un fin de año lejos de la ansiada recuperación. Por el contrario, anticipó que esperan que el año que viene sea aún peor.
“Tenemos que pagar la deuda nacional, por lo que no habrá fondos para las obras públicas, gane quien gane (las elecciones) será difícil y la preocupación crece”, determinó.
Aseveró que si la exportación no se reactiva, habrá más ajustes en el sector. “La mayoría de las industrias ya ajustó lo más que pudo, están muy achicadas, pero tendremos que ver cómo aguantar, nos espera un año y medio complicado”, sostuvo el empresario.

Trabajadores
Los trabajadores de las pymes e industrias son los que sienten aún más la inestabilidad económica. Es que en momentos de crisis como el que se vive, las suspensiones, despidos y recorte de horarios son comunes y cada vez más frecuentes.
Domingo Paiva, secretario del Sindicato Obrero de la Industria Maderera de Eldorado (Soime), apuntó a que “la crisis golpea a todos por igual”.
“Después de los golpes que tuvo la industria, con la apertura de importaciones, hubo muchos casos donde no se pudieron recuperar, sobre todo en el área de terciados”, afirmó.
Asimismo, destacó que los aserraderos siguen trabajando sin rupturas laborales, aunque sí hay algunas suspensiones.
“Todo esto afecta muchísimo a todos, la inflación principalmente, porque no hay convenio ni paritaria que le pueda llegar”, argumentó.
Y recordó que “en 2016 hubo muchas suspensiones y despidos, ahora se estabilizó en ese sentido un poco pero aún falta poder al menos alcanzarle a la inflación, es la cuenta pendiente”.

Destacan los alcances del nuevo sistema de control de apeo
El presidente de la Asociación de Productores Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Nordeste de Corrientes (Apicofom), Guillermo Fachinello, se refirió a los trabajos del Ministerio de Ecología para tratar de evitar el apeo ilegal y la venta de madera nativa.
Es que la cartera presentó días atrás el Sistema de Administración, Control y Verificación Forestal (Sacvefor), un nuevo sistema de guías y trazabilidad de documentos y productos forestales mediante la utilización de tecnología e integración de la información de los bosques nativos de la provincia.
A través de la generación de una guía digital -gracias a un código QR- se cargarán los datos de la extracción, seguimiento online y destino de los cargamentos de madera.
“Misiones en el mapa satelital es la provincia que más conservó el monte nativo y siempre fuimos pioneros en los controles. Esto es mucho más eficiente usando tecnología. Hay que felicitar el trabajo que hicieron desde Ecología”, remarcó Fachinello en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva.
Respecto de las cifras, el referente adujo que “es difícil tener números concretos, porque es complicado controlar, pero en principio la forestoindustria, el bosque implantado es el que más protege al natural, porque se usa la madera implantada, el pino, con sus distintos procesos. Se va tratando de que no se use tanta madera nativa”.
“Con educación ambiental la gente va aprendiendo que tiene un valor mayor la madera nativa. Hay empresas que trabajan muy bien y son las que más conservan el bosque”, sostuvo.

fuente: Nazarena Torres – elterritorio.com.ar