El banco estatal se gastó mas de $700 millones en desarrollar una billetera digital, que funciona tan mal que la Anses tuvo que optar por la plataforma de Galperín para una primera prueba con la AUH.

Un nuevo fracaso de la actual gestión del Banco Nación es el motivo principal detrás de la polémica entre el dirigente kirchnerista Juan Grabois con el dueño de Mercado Libre, Marcos Galperín.

Se trata de la muy promocionada “billetera virtual” PIM, un sistema de pago digital que demandó a la conducción de la empresa Nación Servicios que preside el CEO, Benoit Culot. La iniciativa fue presentada como el gran hito de la gestión “modernizante” de Beoit y los directores, Diego Hernán Juárez, Juan Castelnau, Efraín Puyó Peña y Álvaro Iriarte, todos provenientes del sector privado que, con el arribo de Macri al poder, desembarcaron en la controlada del Banco Nación.

Culot es un hombre del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, que logró así quedarse con el control de la SUBE, un sistema de pagos digitales que el macrismo quiso “mejorar”, hasta ahora sin mayor éxito.

Como ocurrió en otras áreas de esa institución, detrás de un discurso eficientista, los CEO se multiplicaron el sueldo y perdieron tres años y más de 700 millones de pesos en “desarrollar” un producto que tuvo cero aceptación en el mercado, además de superponerse con la SUBE desarrollada por la anterior gestión kirchnerista. “Nunca hubo un estudio serio de mercado, ni un plan de negocios para Nación Servicios”, explicaron a LPO fuentes de la empresa.

Se suponía que PIM iba a ser un “revolucionario” sistema de pago electrónico que permitiría realizar pagos mediante el uso de cualquier celular que pueda enviar SMS, sin necesidad de dinero en efectivo ni tarjetas de crédito o cuentas bancarias.

La idea que los CEOs difundieron internamente es que este instrumento iba a favorecer la “inclusión financiera”, nunca estuvo claro su nicho de mercado, su utilidad y sobre el camino, fueron modificando el sentido del instrumento. Como su único mercado termino siendo el Estado, para que no se un completo fracaso se decidió que PIM podía ser la manera de pagarle a los destinatarios de los programas sociales.

Sin embargo, las metas establecidas estuvieron lejos de cumplirse y los “expertos” terminaron envueltos en una serie de polémicas con los trabajadores. “Duplicaron la planta gerencial y sus sueldos mientras echaban a decenas de trabajadores”, confió a este medio otra fuente de la empresa estatal. “Finalmente a la aplicación le pasó lo mismo que al banco: funciona pésimo”, subrayaron a este medio desde dentro del propio Nación.

En consecuencia, cuando la Anses finalmente decidió realizar la primera prueba de pagar beneficios sociales como la Asignación Universal por Hijo a través de billeteras virtuales, terminó quedándose con Mercado Pago, la plataforma estrella de la firma de Galperín, lo que desató la furia de Grabois.

“Es una vergüenza la privatización del sistema de pago de la Anses cuando Banco Nación tiene su propia plataforma de billetera virtual, llamada PIM. Se trata de un negocio financiero de miles de millones de pesos para los amigos del poder, que pone en riesgo la seguridad social argentina”, afirmó el líder de la CTEP en declaraciones al diario Clarín. Lo que acaso el líder social no sabía es que la iniciativa era un completo fracaso y mal podía hacerse cargo de semejante desafío.

No es menor el negocio que se pierde el Estado por la incompetencia de los ejecutivos de Nación Servicios. De funcionar esta prueba piloto de 300 casos que comprenderán el cobro de la Asignación Universal por Hijo, las becas Progresar y los subsidios para la compra de garrafas de gas, el potencial de ampliación alcanza los $12.000 millones por mes, en caso de expandirse a la totalidad de los beneficiarios.

Además, según aseguraron desde el Banco Nación a LPO, uno de los hijos de Javier González Fraga, en Mercado Libre tiene un alto cargo; se trata de Marcial González Fraga..

“Se hizo un convenio con Mercado Libre, pero no está cerrado a nadie. Hubo conversaciones con todas las billeteras y PIM también puede participar siempre y cuando cumpla con los requisitos para poder competir”, indicaron a LPO desde el organismo que conduce Emilio Basavilbaso.

“Estamos generando importantes ahorros de fondos públicos. El correo cobra $100 por transacción y los bancos $2,40 de comisión por cada pago. Este sistema tiene cero costo y es una forma de que la gente mantenga la plata en el circuito formal”, agregaron desde la Anses.

De esta forma, la empresa de Galperín -a la que en su momento González Fraga se negó a darle un crédito por 4.000 millones de pesos pese a las órdenes del macrismo por sus deudas multimillonarias con la AFIP- vuelve a ser beneficiaria del Estado. Es que Mercado Libre, viene sacando provecho de las ventajas tributarias de incentivos a la industria del software entre otros desde hace casi ocho años.

fuente: lapoliticaonline