Miles de chaqueños ya pasaron en los últimos años por la experiencia de tomar un préstamo “gota a gota”. Muchos de ellos, incluso, recurren al mismo sistema de tanto en tanto para salir de un apuro económico.

¿De qué se trata? De una asistencia crediticia absolutamente informal que en el país llegó de la mano de personas oriundas de Colombia que replicaron aquí una operatoria que ya tiene una larga historia en su nación de origen.

Los préstamos se caracterizan por imponer a los deudores tasas de interés exorbitantes, del orden del 480% anual, y por la manera en que deben pagarse: con cuotas que se abonan día por día. De allí el nombre que reciben estos créditos.

FÁCILES Y CAROS

Para quienes toman dinero de los prestamistas colombianos, hay un rasgo más de estas operaciones que es determinante: la facilidad con la cual se accede al dinero. “Ellos no te piden ningún papel. Lo único que piden prácticamente todos es que alguien conocido por ellos te presente. O sea que no podés ir directamente a ellos y decirles que querés un préstamo, sino que alguien asume la responsabilidad de presentarte y ser una especie de aval tuyo, siempre simbólico nomás, porque esa persona que te presenta no firma nada. Firmás vos en un papelito en el que anotan tu nombre, la suma que te dieron y están los casilleros de todos los días durante los cuales vas a pagar las cuotas”, contó esta semana, en Radio Libertad, un trabajador que reservó su identidad para contar cómo recurrió al “gota a gota” para hacer frente a un gasto importante que surgió en su vida familiar.

Condiciones

¿Y cuáles son las condiciones en que se pagan los préstamos? En Resistencia, los términos son casi los mismos en todos los casos, aunque uno cambie de prestamistas: por cada mil pesos que se reciben hay que pagar entre 26 y 28 cuotas diarias de 50 pesos cada una. Es decir que el deudor termina abonando, a menos de un mes de haber recibido la asistencia, entre 1.300 y 1.400 pesos. Lo que significa que paga una tasa de interés de entre el 30 y el 40% mensual. Esta última, proyectada, representa un interés anual del 480%.

“Es caro, pero para los que no tenemos un recibo de sueldo, un ingreso en blanco, es casi la única opción”, contó el chaqueño que recurrió a los colombianos. “En mi trabajo somos unas 36 personas y la mitad saca habitualmente préstamos con ellos”, agregó, para dar una idea de la penetración que tiene el sistema.

Los muebles como pantalla

Los prestamistas colombianos fueron armando su red de clientes mediante la venta de muebles que ofrecían -y aún hoy muchos de ellos ofrecen- en los barrios. En general son construcciones coloridas, en maderas laminadas, que se ven pasar transportadas en carritos traccionados por bicicletas o ciclomotores. El financiamiento que se ofrecía para adquirirlos era similar al de los préstamos en efectivo. El contacto con los interesados se aprovechaba para ofrecer los créditos.

El boca a boca hizo el resto. Los préstamos de los colombianos se fueron haciendo populares en todo el Gran Resistencia. Sin publicidad, sin anuncios, sin carteles. A lo sumo, pequeños volantes entregados en mano con una consigna tentadora y un número de teléfono. El principal atractivo es que la plata se obtiene aunque uno no tenga ningún tipo de ingreso formal. Y el pago diario genera la idea de que no es tanto lo que hay que juntar cada jornada para cumplir.

Balo la lupa por hechos de violencia y vínculos narcos

La Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) inició el año pasado una investigación sobre los grupos de inmigrantes colombianos que se dedican en distintos puntos del país a instrumentar los préstamos “gota a gota”. Como resultado de ello, cincuenta colombianos ya fueron deportados a su país. En casi todos los casos, habían ingresado a la Argentina de manera clandestina. Según un informe sobre el tema publicado por el período digital Infobae, el Chaco está entre las jurisdicciones en las que más penetraron los prestamistas del “gota a gota”. También aparecen Buenos Aires, Corrientes, Santa Fe y el sur del territorio nacional.

Dinero negro

La investigación se da no sólo por el movimiento de dinero en negro que suponen estos préstamos, sino porque la Procelac cree que los créditos multiplican plata proveniente del narcotráfico, como sucedía en Colombia, cuna de este tipo de operaciones. Además, se registraron algunos hechos de violencia contra personas que tomaron préstamos y no los pudieron pagar. En el caso del Chaco no hay investigaciones que -al menos hasta ahora- establezcan vínculos directos con la venta de drogas o acciones violentas. Además, los préstamos “gota a gota” ya son ofrecidos también por paraguayos, haitianos y argentinos.

Fuente: Diario Norte