Los pagos de subsidios a los bosques cultivados desde Nación hacia las provincias todavía se observan como una expresión de deseo. Es que para lo que se esperaba, la expectativa fue más grande que el movimiento real de los fondos.
En tal sentido, el subsecretario de Desarrollo Forestal de la provincia, Juan Gauto, recordó que la deuda con la actividad forestal en Misiones se mantiene. Y ejemplificó que hay un volumen de alrededor de 300 millones de pesos que se siguen esperando.
“Lo que tengo como seguro es una experiencia del funcionamiento anómalo que tiene la norma (ley 27.487 ex 25.080) que nos deja una herencia de deuda forestal. Esta nueva operatoria comenzó a implementarse hacia fines del año pasado. La cifra reciente que fue comunicada como pago fue de unos 150 millones de pesos (para el país). Eso está lejos de ser el total que requiere la deuda. Nosotros tenemos una deuda que ronda los 300 millones de pesos y que va hacia arriba”, explicó el técnico del Ministerio del Agro.
Se remarcó que lo pagado hasta el momento, “sigue siendo una expresión de deseo, una muestra de que se ha pagado algo. Nuestra expectativa es que se cumpla con lo adeudado, porque se siguen enviando expedientes a Buenos Aires”.
Por otro lado, remarcó que el dinero a recaudar anualmente por los bosques tiene un carácter voluntario.
“Los fondos son voluntarios y dependen del mercado asegurador. Está atado al mercado de seguros: si este decae, seguramente será menor la cantidad de fondos a repartir”.

Muy pocas nativas
Gauto explicó que, como tendencia en forestaciones, en gran medida se elige al pino como protagonista. Le sigue el eucalipto, algunas especies exóticas y en último lugar algunas nativas como enriquecimiento de bosque nativo.
“Lo que se más foresta en un 83% es del género pino y el 12% es eucaliptos. Después hay un 5% que está orientado para especies alternativas de alto valor como grevillea o el kiri, en menor medida la toona, que es otra exótica de alto valor. Algo de araucarias como una nativa interesante”, relató el ingeniero forestal.
Explicó que en menor media le siguen “nativas, generalmente bajo la modalidad de enriquecimiento de bosque nativo, eso significa la implantación de 100 a 200 pies o plantines de especies nativas. Por ahí la preferida es la cañafístula, porque tiene un comportamiento interesante. Pero no son números significativos. Las nativas requieren una profundización de su mejoramiento genético para aprovecharlas con diversos fines”, contó en diálogo con El Territorio.
Recordó en referencia al kiri, que en los últimos años tuvo una importante campaña a favor del medio ambiente, que si bien aporta un rápido crecimiento, también requiere un cuidado más específico.

“Hoy no se foresta nada”
El ingeniero forestal Jorge Pujato, integrante de la Asociación Forestal Mesopotámica (Afome), enfatizó que a pocas semanas de entrar en el período fuerte de plantación, hay un nulo interés en desarrollar nuevos bosques. “La plantación de invierno, que era el fuerte de Misiones y Corrientes, hoy es cero. No hay demanda de plantines, no hay demanda de prácticamente nada que no sea de las megaempresas internacionales que tienen que reemplazar lo que cortan”, apuntó en diálogo con este medio. Ejemplificó que en su caso personal, “el año pasado vendí un kilo de semillas de eucalipto, en años anteriores era normal vender de 300 a 400 kilos. Y el problema viene de Nación, pero también en muchas cuestiones lo genera la provincia con su ordenación territorial”. Pujato remarcó que en cuanto a planificación de política forestal “nadie se anima a decirle a Macri que su gobierno en el tema forestal es pésimo. El sector forestal hoy está en la lona, no hay perspectiva de nada”, comentó. Por otro lado, explicó que entre la escasa demanda de los pequeños agricultores, el eucalipto tiene más chances de moverse comercialmente. “El eucalipto, que se planta hacia septiembre, no sufrió tanto la crisis como el pino. En general es porque tiene una mayor variedad de usos. El pequeño agricultor lo planta para satisfacer su demanda de leña, para tener algo de madera, pero no para mucho más”.

fuente: Víctor Piris – elterritorio.com.ar