Los anuncios del presidente Mauricio Macri para darle respiro a las pymes generan contradicciones en las provincias, en especial respecto al beneficio a las empresas de ciudades de frontera que podrán adelantar dos años el mínimo no imponible de las contribuciones patronales. En los distritos limítrofes causó sorpresa que la Casa Rosada haya puesto una barrera de entrada para acceder a una medida esperada por el sector: que la provincia tenga una alícuota de Ingresos Brutos (IIBB) para el comercio minorista de hasta 3% en 2018.

Desde diferentes gobernaciones entienden que se trata de una mala jugada del Gobierno nacional porque altera lo acordado en los términos del Pacto Fiscal, ya que se había fijado un tope de 5% hasta 2022. “Nos cambian el bote en el medio del río. Nosotros redujimos alícuotas pero establecimos un 5% en Comercio para ir bajándolo progresivamente en los próximos años; no nos pueden modificar las condiciones de buenas a primeras”, manifestaron a este medio desde un despacho norteño.

Además, hay provincias que se sienten ahora entre la espada y la pared: el comercio minorista pedirá a las administraciones que reduzcan alícuotas de IIBB, pero en las gobernaciones creen que de hacerlo quedarán con las cuentas en rojo. La disyuntiva se dará entre favorecer a las empresas locales y un probable desequilibrio en términos de la recaudación proyectada.

La implementación del mínimo no imponible de $12 mil para las contribuciones patronales estaba fijado en la reforma tributaria recién para 2020. La medida alcanzará a 8.100 establecimientos y 40.000 puestos de trabajo y le otorgará mayor flexibilidad a las pymes a la hora de contratar mano de obra. Es parte del paquete pyme que anunció Macri.

“Con esta imposición desde Nación están castigando a las provincias que jugaron al filo del Pacto Fiscal, en los puntos grises: muchos distritos subieron alícuotas al comercio para bajar en la industria, que es lo que en verdad decía el acuerdo”, dijo a Ámbito Financiero un ministro de Economía de una provincia con paso a Chile.

Sobre este punto había alertado un informe de abril del Instituto Argentino de Análisis Fiscal: “La mayoría decidió aplicar subas en la presión tributaria de distinto tipo para lograr compensar la pérdida de recaudación”. Sobre un análisis de 19 distritos (excluye a San Luis por no adherir al Pacto y las que no habían sancionado Ley Impositiva 2018) 12 subieron alícuotas al Comercio, incluidos algunos gestionados por Cambiemos, como Jujuy o la CABA.

La tensión se da además en momentos donde las provincias negocian con Nación los recortes que sufrirán tras el acuerdo con el FMI. El jueves pasado, los titulares de las carteras de Economía de las provincias se reunieron en el seno de la Comisión Federal de Impuestos (CFI) y la discusión puso el foco en el reparto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Funcionarios provinciales manifestaron que el punto de las alícuotas de IIBB para acceder a beneficios pymes podría estar en la agenda de la próxima reunión.

A su vez, si bien el viernes un clúster de gobernadores opositores respaldó la meta fiscal del Gobierno nacional, por lo bajo dudan de la viabilidad del Pacto Fiscal. “Cuando lo firmamos la inflación estimada era 10%, la tasa del 28% y el dólar estaba $18. Hoy el escenario es otro y va a traer caída en el consumo. Y por ende menos recaudación”, confió otro ministro.

Fuente:Ámbito.com