Los shoppings también mostraron buenos indicadores, aunque el empleo se contrajo en ambas categorías.

Luego de la caída del 0,9% interanual durante el primer bimestre, las ventas en supermercados tuvieron un fuerte repunte en marzo al crecer el 7% a precios constantes, respecto al mismo mes del 2017 y marcan una suba trimestral del 1,8%.

A esto se sumó un alza todavía más acelerada de las ventas en centros comerciales que marcaron una variación interanual del 16,2% y una trimestral del 9,2%. De esta manera, se frena la tendencia a la baja del consumo que venía manifestándose desde el inicio de este año.

A pesar de este buen desempeño, el empleo continuó por un sendero de retracción y acumula en todo el 2018 una pérdida de 2473 puestos de trabajo (-2,63%) para el sector supermercadista y 35 empleos menos (-2,8%) para los centros de compras.

A su vez, la mayor parte de esta caída (-0,6%) se debió a las vacantes de cajeros, administrativos y repositores, mientras que los empleos de los gerentes, supervisores y personal jerárquico disminuyó sólo un 0,1%.

La facturación en supermercados de $34.753.300 de marzo se vio traccionada por un gran dinamismo de los productos electrónicos y artículos para el hogar que aumentaron un 53,0% a precios corrientes (sin descontar la inflación), panadería (39,0%), bebidas (37,1%) e indumentaria, calzado y textiles para el hogar (34,7%).

En cuanto a las jurisdicciones donde se registraron las subas más importantes, se destacaron los casos de Salta (35,2%), Neuquén (33,1%), el Gran Buenos Aires (32,0%), Santa Fe (31,8%) y Tucumán (28,3%).

Por el lado de los shoppings, alcanzaron una facturación total de $5.678.500 que reflejaró una gran desempeño de electrónicos, electrodomésticos y computación, que en términos interanuales crecieron un 57,8% a precios corrientes, ropa y accesorios deportivos (42,3%), indumentaria, calzado y marroquinería (34,4%) y patio de comidas, alimentos y kioscos (31,2%).

Sorprendentemente, diversión y esparcimiento que era uno de los rubros que venía experimentando un mayor crecimiento, sufrió una caída a precios corrientes del 10,2% interanual, que al no contemplar la inflación sugiere que esta retracción alcanzó niveles inéditos.

Esto se vio reflejado en la cantidad de espectadores en las salas de cine que pasaron de 1.407.544 en marzo de 2017 a 858.652 en el mismo mes de este año, lo que representa una baja del 39%.

fuente: lapoliticaonline