El retraso de los fondos tanto para comedores escolares o la copa de leche obliga a los directivos a realizar malabares para garantizar su continuidad. Si bien los trámites administrativos suponen una demora de hasta dos meses en el desembolso de las partidas, preocupa que aun no se concretó ningún depósito correspondiente a 2018 según lo manifestado por varios directores de escuela.

Para paliar la situación, recurren a algún remanente del año pasado, a las cooperadoras, o bien le solicitan “fiado” a sus proveedores. “Tenía comedor escolar pero renuncié porque tardaban en pagar y los proveedores no querían fiarme mucho tiempo. A veces hasta seis meses en hacer el pago”, comentó una directora de escuela de Posadas, que prefirió mantenerse en el anonimato.

Según las consultas realizadas por El Territorio, las modalidades más afectadas por esta situación son aquellas de jornada extendida y escuelas para adultos. De hecho, las escuelas para adultos recibieron la noticia, la semana pasada, que desde este mes dejarán de percibir el beneficio de la copa de leche.

Desde el Ministerio de Educación de la provincia señalaron que no hay incumplimiento de los pagos al tiempo que se deslizó que no es conveniente generalizar los casos. Por un lado, la liquidación depende de que los directivos completen la rendición. Y, por otro lado, de acuerdo a la explicación de las áreas técnicas, el año pasado el gobierno nacional exigió que cada escuela vuelva a presentar los proyectos para remitir el dinero, lo cual representó una traba administrativa que pudo influir en la demora.

En cuanto al presupuesto para mantener el comedor escolar -o al menos la merienda- en los establecimientos educativos, hasta fines de 2016 la distribución era la siguiente: Provincia aporta los fondos para 995 comedores escolares mientras que la Nación lo hace con 285.
“Recién en mayo comenzamos con el servicio de comedor escolar completo, estamos administrando las partidas de octubre, noviembre y diciembre de 2017 porque lo correspondiente a este año no recibimos nada”, sostuvo Zulma Keller, directora de la Escuela 607 de Montecarlo. La institución alimenta a 364 alumnos y por cada mes se le asignan 57.900 pesos. “Teníamos un remanente y con eso nos manejamos. Los proveedores nos dijeron que hasta fines de mayo nos esperan. Encima las facturas que quedan pendientes, no se actualizan, entonces hay que hacer magia para darle de comer a tantos chicos”, aseveró a lo cual agregó: “Otro problema es que las cocineras no tienen contrato y no se les está depositando el sueldo. Con la cooperadora les dimos un vale de mercadería por 2000 pesos a cada una, pero no alcanza”.

En San Pedro son tres las escuelas de jornada completa, una en la zona urbana y las demás en la zona rural. Son las únicas que cuentan con un cargo de cocinera dependiente a partir de ahora del Ministerio. Antes recibían sus haberes a través del municipio por lo que el cambio de firma de pago hace que exista un atraso en el pago.

Escuelas de Adultos en alerta

Las directores de las Escuelas para Adultos se encuentran en estado de alerta tras la comunicación, días atrás, de la Dirección de Enseñanza de la modalidad, de que desde este mes dejarán de contar con el beneficio de la copa de leche.

“Esto afecta a todas las escuelas de adultos. Es grave, si consideramos que a veces es para nuestros alumnos la única comida que tienen durante el día, estamos preocupados”, advirtieron los docentes consultados que prevén elevar una nota en disconformidad.

“Tenemos mamás jóvenes que traen a sus bebés, a sus hijos, y necesitan alimentarse. Muchos vienen después de trabajar y nosotros le dábamos este beneficio”, comentaron los directivos.

fuente: elterritorio