Los promotores dicen que hay una paridad en 110. Los que se oponen aseguran estar arriba y a 9 de ganar. Los nombres.

A tres semanas del final del debate de la ley para habilitar el aborto, sus promotores disputan el botín de diputados indecisos que definirá el destino en la sesión pautada hasta ahora para el 13 de junio, un día antes del inicio del mundial.

Fue la fecha elegida en una de las últimas audiencias, pero se ratificará o no la primera semana de junio, cuando las comisiones se reúnan sólo con diputados.

En estos días el debate fue eclipsado por la crisis financiera, pero intramuros todos hacen sus cuentas.

El último sondeo de la ONG Unidad Provida, que milita en contra del aborto, arroja 121 votos para su campamento, 100 a favor de la ley, 22 dudosos y 13 “sin declaración”, o sea, sin haber leído alguno de los 9 proyectos en tratamiento.

En la campaña promotora de la ley se ríen de esas cifras. Hablan de 110 por bando y aseguran que ya comparten tertulias con supuestos dudosos y/o silenciosos.

Mencionan al salteño Javier David (Argentina Federal), María Emilia Soria (Río Negro) o Alejandro Grandinetti (Frente Una), entre los que ya están de su lado.

“Si los mencionamos, los van a presionar y será peor. Mejor que los crean de ese lado”, bromean. Hay algunos casos curiosos como Mario Negri, jefe del bloque Cambiemos, autodenominado “dudoso”.

Sus pares de la campaña dicen que no votará en contra pero prefiere no polemizar con sus dirigidos mientras el debate siga circunscripto a plenarios que repiten conceptos, pero aun así son muy visitadas por youtube. Los coordina cada martes y jueves el macrista Daniel Lipovetzky, que apoya la interrupción del embarazo.

“Hay un público juvenil que está siguiendo el debate día a día y nos llaman a conferencias todo el tiempo”, cuentan los diputados involucrados.

Para llegar al quórum hace falta 129 votos, pero la ley puede aprobarse con menos y una mayoría simple, si los indecisos no aparecen o se abstienen al momento de votar.

“En diciembre esta ley no se aprobaba, pero en junio sí. Porque estos dos meses sirvieron para instalar públicamente el tema”, asegura a LPO una de las diputadas de la campaña.

Bien lejos de la grieta, este grupo está liderado por Victoria Donda (Libres del Sur), Mónica Macha (FpV-PJ), Brenda Austin (UCR) y Romina del Pla (Frente de izquierda).

Se reunirá esta semana para puntear nombres y no todos están entusiasmados. “Nos relajamos y no estamos buscando indecisos. Hay que empezar a llamar cuanto antes y no confiarnos”, dijo a LPO un diputado que las acompaña siempre.

Deben definir cuál de los 9 dictámenes priorizan para captar votos y, como anticipó LPO, tras la primera semana de debate aceptaron que es necesario suavizar bastante el proyecto oficial, pero sin ceder en temas centrales como la interrupción legal del embarazo a la semana 14 y la incorporación de la práctica en el sistema de salud.

Hasta ahora, la apuesta de este grupo en las audiencias fue el impacto de figuras públicas, como actores, músicos y figuras del espectáculo que apoyaron la ley y replicaron sus discursos por las redes sociales.

El más polémico fue el de Florencia de la V, que narró cómo su madre murió en un aborto clandestino y en las redes la acusaron de mentir. No se defendió.

Los antiabortistas no están quietos: este sábado los militantes de Unidad Provida hicieron un timbreo y en la semana también habría una mini reunión de sus diputados afines para repasar votos y definir las jugadas finales.

Cornelia Schmidt Liermann y Juan Brügge buscan seducir a los indecisos con proyectos alternativos. La macrista propone penalizar únicamente a los médicos que practican el aborto pero no a las que se lo aplicaron, que con el Código Penal actual son delincuentes.

Y el democratacristiano plantea la opción de adoptar el vientre de las mujeres que no quieren tener su bebé. “Contribuimos a salvar dos vidas y darles una opción a muchas familias”, se defendió. La pelea es muy pareja y todo suma.

fuente: lapoliticaonline