El vuelo sale esta noche. En Hacienda confían en que Lagarde no le ponga condicionamientos a la política fiscal.

“De poder elegir, habríamos preferido no transitar estas turbulencias internacionales”, sostuvo esta tarde Guido Sandleris, jefe de asesores del equipo de Nicolás Dujovne, en un encuentro con periodistas en el que descartó que vaya a haber más novedades después del anuncio de la línea de crédito del FMI y los anuncios del viernes pasado del Banco Central y de reducción del déficit fiscal: “Con esto cerramos esta etapa”, sostuvo.

La lectura del jefe de asesores del Ministerio de Hacienda sobre la coyuntura se apoya en la distinción de dos cuestiones: los factores externos y los idiosincráticos, es decir, las peculiaridades argentinas que hacen que la volatilidad exógena nos golpee más que a otros países de la región. Sobre estos últimos, el Gobierno sigue responsabilizando a la herencia recibida de déficit fiscal con alta inflación.

“Los externos son el origen de todo”, dijo el funcionario antes de destacar la reinserción de Argentina en el mundo: “Pasamos del default y de ser parias a presidir el G-20”, contextualizó. Al fin y al cabo, el Fondo Monetario Internacional depende de la aprobación de sus miembros para liberarle un préstamo a la Argentina y, en este punto, el voto de Donald Trump es clave.

Respecto de la política interna, para el Gabinete de Macri, el gradualismo es la única opción: “Con el fin de ir protegiendo a los más vulnerables, elegimos ordenar el desequilibrio de forma gradual”, remarcó el asesor de Dujovne.

Sobre el crédito en sí, Sandleris dio escasas precisiones técnicas. No especificó ni el monto, ni la línea de crédito a la que aplicará Argentina, ni el destino del dinero, ni la factibilidad de ser aprobado por el Congreso de la Nación, ni las tasas que están evaluando, tampoco las condiciones que Macri no está dispuesto a negociar con Lagarde. Él, el ministro Dujovne y el secretario de Hacienda, Rodrigo Pena, viajarán esta misma noche a Washington a comenzar las negociaciones con el organismo multilateral de crédito.

Por el contario, el funcionario se atuvo a aclarar que “Argentina no necesita ese dinero hoy, es un préstamo preventivo” porque tiene cubierto el 85% de sus necesidades financieras de 2018. La idea es tenerlo disponible para reducir la incertidumbre en casos como este de alta turbulencia. “No es que Argentina no tenga dinero, sino que estos fondos permiten justamente suavizar las oscilaciones de la volatilidad externa”, señaló el funcionario.

Precisamente porque Argentina no necesita ese dinero es que Sandleris no considera que el FMI le vaya a poner condicionamientos adicionales a los que ya anunció el Gobierno la semana pasada: “ir más rápido en lo fiscal -que es lo que anunciamos-, ser muy cuidadosos en lo monetario -que es lo que anunció el Banco Central- y complementar una parte del financiamiento con este inicio de conversaciones con el Fondo”.

“Lagarde habló de que las reformas eran graduales, pero eran profundas y que estaban cambiando cosas sustantivas en la economía argentina”, recordó Sandleris quien aseguró que “Por este lado somos optimistas, no debería haber diferencias significativas entre el programa que estamos llevando a cabo y lo que ellos propongan”.

En este sentido, el funcionario descartó que el FMI les exijan avanzar más rápido con la reforma previsional que el Gobierno tiene en agenda para 2019 cuando se discuta el Sistema Jubilatorio entero de acuerdo a lo exige la Ley de Reparación Histórica. Este punto fue quizás el más crítico en la revisión del Artículo IV que Roberto Cardarelli elaboró el año pasado.

“Me parece que en general lo que sugiere o pide el Fondo está muy en línea con lo que nosotros ya venimos haciendo. Y además es importante lo que dijo Nicolás Dujovne en la conferencia: el Fondo Monetario cambió, no es el mismo de hace 20 años, son mucho más pragmáticos”, destacó Sandleris.

En este sentido, el funcionario pidió no perder perspectiva en la vorágine y recordar que la economía en el primer trimestre creció a un ritmo del 4% interanual y que la economía este año también crecerá impulsada por la inversión que está aumentando a tasas “de dos dígitos”. Y si bien reconoció que la economía seguramente no crecerá al 3% por este golpe externo, consideró que es muy temprano aun para mensurar el impacto.

Por el lado monetario, Sandleris recordó que el año pasado el Banco Central logró bajar la inflación y que para este año, previo a este cimbronazo, el mercado esperaba una inflación más baja que la del año pasado. “En estos dos años el Banco Central ha acertado más que lo que se ha equivocado”, aseguró en defensa de la gestión de Federico Sturzenegger.

“Vamos a continuar por el camino que estaba trazado” enfatizó el funcionario en defensa del gradualismo.

fuente: lapoliticaonline