La Fundación Mediterránea realizó un relevamiento que arrojó números más que preocupantes para el género femenino en el país. Mientras este 8 de marzo las mujeres son protagonistas mediante distintos tipos de manifestaciones, un informe fundamenta los avatares por los que atraviesan en un contexto laboral poco amigable para ellas.

La discriminación laboral y salarial es notable: Ante puestos de similares características, las mujeres perciben salarios 27% inferiores a los de sus pares masculinos… Por otra parte, un estudio realizado en Córdoba relevó cientos de búsquedas laborales en avisos de diario y portales web, intentando descubrir cuáles eran las competencias más buscadas por los empleadores entre varones y mujeres. Los resultados fueron decepcionantes:

¿Qué buscan las empresas en las mujeres? Buena presencia, empatía y extroversión, mientras que en las competencias más buscadas por los empleadores en los varones: liderazgo, manejo de equipos y negociación. En puestos importantes como gerencias o direcciones sólo el 22% son ocupados por las mujeres. En tanto, en los puestos operativos alcanzan el 49%.

Además resalta que 8 de cada 10 jóvenes “Ni Ni” de entre 18 y 24 años de edad son mujeres, entre éstas, el 59% son madres. Por otro lado señala que casi el 40% no tiene ningún tipo de cobertura de salud ni ha podido culminar la educación media.

Entre las conclusiones que destaca el informe detalla:

“Las mujeres tenemos mejor rendimiento educativo y son mayoría en las disciplinas científicas (ej. Salud). Nos estamos preparando mejor para el futuro”.

“Es previsible que las mujeres asumamos cada vez más roles protagónicos en la vida económica, política y social”.

” Además, nos caracterizamos por ser más empáticas que los varones”.

“Esto puede ser crucial a la hora de ayudarnos entre nosotras, con sus pacientes, etc… Cabe recordar el hallazgo científico de que lo que nos hace FELICES son las relaciones humanas y los vínculos que construimos.”

“Todo esto podría ser también una ventaja para comenzar a incluir la impronta de género en cada política pública que se plantee de aquí en más”.

fuente: misionesopina