Una investigación de la televisión italiana expone claros casos de envenenamiento con agroquímicos en Argentina, donde según plantea el informe las personas están empezando a morir de la peor manera.

Malformaciones, cáncer, y al final la muerte son las consecuencias del uso cada vez más concentrado de herbicidas, principalmente glifosato, el cual debe aumentar su poder periódicamente debido a la resistencia que desarrollan las “malezas”.

Así lo muestra la televisión italiana en una reciente producción realizada en territorio argentino, alertados por la cantidad de personas afectadas principalmente en las provincias de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires, donde se utilizan estos químicos en mayor medida desde hace varios años.

Situación en Misiones

En el caso de Misiones, el año pasado el fotógrafo del diario Página 12, Pablo Piovano, expuso en España una serie de imágenes después de un viaje de unos 15.000 kilómetros por el norte rural argentino. La muestra fue galardonada como segunda finalista del premio Luis Valtueña de fotografía humanitaria.

Piovano calificó de “catástrofe sanitaria” lo que retrató en las provincias de Misiones, Chaco y Entre Ríos, por los casos de cáncer, trastornos, malformaciones y abortos espontáneos, relacionados con el uso del glifosato. Cientos de localidades de esas provincias, así como de Santa Fe o Córdoba, son marcadas por dos denominadores comunes: unas tasas de enfermedad desorbitadas y la proximidad a las zonas de cultivo intensivo que se extienden a lo largo de unos 30 millones de hectáreas por todo el país.

En los últimos meses, en la localidad de San Pedro, Misiones, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), solicitó al Honorable Concejo Deliberante a través de una notificación formal que sancione una ordenanza tendiente a prohibir el uso y al venta de productos que contengan glifosato.

“Este producto, de venta libre en nuestra localidad, se utiliza con la idea de combatir alimañas y desmalezar terrenos, incluso veredas, pero es necesario saber la nocividad de este producto, y el alto riesgo para la salud y la vida que impone su uso”, remarcaron desde ATE.

Mientras que en la ciudad de Oberá comenzaron a exigir que el municipio deje de utilizar agroquímicos sobre las plazoletas céntricas. Desde la CTA Autónoma señalaron que “en muchas de las plazoletas del centro de Oberá puede verse la inconfundible marca del uso de algún agrotóxico para matar el pasto. Esto se usa para el cultivo intensivo en grandes extensiones con semillas modificadas genéticamente donde el químico elimina la competencia de otros vegetales, el modo de producción capitalista justifica el uso pensando en las ganancias y sin analizar las consecuencias o sea no piensan en el aumento de los casos de cáncer. A esta altura me pregunto cuál es la razón que tendrá el municipio para fumigar las plazoletas poniendo en riesgo la salud de los trabajadores, los vecinos, las mascotas. Con usar una bordeadora alcanzaría. El municipio no puede continuar con esta práctica y el uso debe prohibirse en el tejido municipal. Fumigar el centro de la ciudad es ir para atrás no para adelante”.

fuente: misionesopina