El papa Francisco recibió este sábado en el Vaticano a la flamante cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y les confirmó que “no es el momento oportuno” para su visita al país, en la primera reunión oficial desde el recambio de autoridades eclesiásticas en noviembre pasado.

“Le transmitimos el deseo del pueblo argentino de que el Santo Padre viaje. Pero nos dijo que este no es el momento oportuno”, afirmó Ojea en declaraciones a la prensa tras la reunión y añadió: “Respetamos esta decisión, y esperamos que venga en el momento justo para el país”.

“Fue un encuentro fecundo, hablamos de la necesidad de unidad en el Episcopado en torno al magisterio del Papa. Francisco nos pidió que tengamos coraje en la forma de vivir el Evangelio y de iluminar la situación concreta del país”, sostuvo el Obispo de San Isido y aseguró que la mejor manera de transmitir el magisterio del Papa es “dar a todos las motivaciones para seguirlo, sobre todo el social, que es muy claro y muy innovador”.

Durante cerca de media hora, el pontífice conversó “a agenda abierta” con el nuevo presidente de la CEA y obispo de San Isidro, monseñor Oscar Ojea, el vicepresidente primero y arzobispo porteño, el cardenal Mario Poli, el vicepresidente segundo y obispo de La Rioja, Marcelo Colombo, y el secretario general y opbispo de Chascomús, Carlos Malfa.

El encuentro estuvo rodeado de un inusitado hermetismo, al punto que el Episcopado canceló la difusión del comunicado que tenía previsto emitir. Tras la reunión, la agencia estatal de noticias Télam confirmó que no hubo una invitación formal de los obispos argentinos para que visite al país, algo que el vocero papal Greg Burke desestimó el año pasado.

Si bien éste fue el primer encuentro formal, la reunión de poco más de treinta minutos en la biblioteca privada del palacio apostólico no fue sin embargo el primer cara a cara entre Jorge Bergoglio y la nueva cúpula del Episcopado: Ojea participó días atrás del capítulo chileno de la gira de Francisco, y esta semana los obispos estuvieron en la residencia de Casa Santa Marta, confirmó Télam de fuentes vaticanas.

El jueves 1º de febrero, además, los cuatro miembros de la conducción habían concelebrado la misa matutina junto a Bergoglio en la capilla que dentro de Santa Marta.

Antes de ver a Francisco, la cúpula de la Iglesia visitó a los responsables de diez dicasterios de la curia romana, con quienes intercambiaron experiencias de gestión y se interiorizaron en el proceso de reformas que lleva adelante el pontífice junto al grupo de nueve cardenales asesores conocido como C9.

Ojea, Poli, Colombo y Malfa visitaron al secretario de Estado Pietro Parolin, al “canciller” vaticano Paul Richard Gallagher, al encargado del dicasterio para la promoción del Desarrollo Humano Integral Peter Turkson y al responsable del organismo vaticano encargado de juzgar casos de pedofilia, la Congregación para la Doctrina de la Fe, Luis Ladaria.

Fuente: Infobae