“La simplificación que hacen desde el Gobierno Provincial al responsabilizar por el tarifazo que padecen cientos de familias misioneras exclusivamente a la política energética de la Nación, es tomarnos el pelo a los misioneros que conocemos los desmanejos y la falta de inversión en la prestación del servicio energético que lleva muchos años en la Provincia”.

González sostuvo que “Las medidas tomadas por el gobierno nacional no justifican el “tarifazo eléctrico” que sufrimos en estos días los misioneros. Al contrario. EMSA es una empresa deficitaria, con porcentajes de pérdida de energía del orden del 40% cuando el promedio internacional no supera el 12%, que además tiene un altísimo costo administrativo interno, debido a la superpoblación de funcionarios y empleados que no cumplen ninguna tarea específica, situación crítica a la que se ha llegado luego de años de desmanejo y de utilización política de la caja de la Empresa por parte del Gobierno actual para financiar campañas electorales”.

Compartimos una serie de apreciaciones a raíz de la grave situación energética que sufre Misiones:

1) Hace tiempo venimos denunciando el despilfarro de recursos y el déficit de EMSA. Hemos pedido al Ejecutivo que nos brinden las conclusiones de la auditoría que el Gobernador ordenó que se realice en abril del 2016, y cuyos datos aún no se hicieron públicos. Accedimos a los Balances de la empresa vía judicial, porque tanto en mesa de entrada de EMSA, como por intermedio de acceso a la información pública fuimos ignorados.

2) Hoy la situación es tan crítica que con estos aumentos el pueblo misionero quedaría completamente en una situación de depresión económica en sus finanzas personales, no pudiendo hacer frente a estos aumentos. En economía, depresión significa la quiebra total de una empresa, estado o una familia.

Creemos que las pseudo-soluciones que se plantean de refinanciar la boleta de luz, no proveen una solución de fondo a esta crisis energética, endeudando al usuario por un consumo básico de extrema necesidad.

3) Ante esta situación la única salida es que se plantee una reestructuración completa de la Empresa y aquí presentamos un breve diagnóstico:

• El rojo de EMSA no solo perjudica a EMSA en el pago a sus empleados y proveedores, sino que también perjudica al pueblo misionero que constantemente inyecta recursos para sostener a esta empresa insolvente. Decimos insolvente, porque así lo refleja su Balance ya desde el 2015: en la cual el Índice de Solvencia, que surge de relacionar el total del pasivo (2.005.685.257) con el Patrimonio Neto (151.242.354), nos da un índice de 0,0754. Cualquier analista sabe que este índice muestra cuál es la solvencia de una empresa, que nos dice cómo va a afrontar las deudas con el patrimonio que posee, y que debería ser mayor a 1,000.

• El efecto de EMSA es como una bola de nieve que se endeuda para pagar otras deudas. Esta situación viene deteriorándose desde el 2012, año en el cual el Gobernador Maurice Closs bajo el decreto 2101/12 crea un fondo especial para realizar inversiones. Estos fondos que pagamos en la factura de EMSA no tenemos certidumbre a qué fueron destinados, por lo tanto, pediremos información al Ejecutivo sobre el destino de este fondo recaudado.

• Asimismo, también abonamos como cargo fijo la Resolución Provincial 293/17 que discrecionalmente maneja EMSA y tampoco sabemos su destino.

• Cuota del servicio: la cuota de servicio también se abona en la factura encareciendo aún más el precio final de la facturación. Esta cuota debería ser reducida por EMSA dado el peso que tiene ya la quita de subsidios.

• En cuanto al análisis del Estado de Evolución del Patrimonio Neto, el balance del 2015, explica que la Provincia de Misiones “aportó” $238.137.740 a EMSA para cubrir sus necesidades corrientes, montos altísimos para la administración austera que invoca constantemente el Gobernador. Con un resultado del ejercicio 2015 ha sido de una pérdida de $490.108.050.

• En el rubro “compra de energía”, se han contabilizado adquisiciones por la suma de $173.285.929 en el 2015, lo cual nos dice que la energía comprada representa solo el 18,6% del total del costo del servicio, o el 24,9% si miramos el precio total facturado.

Esto es muy doloroso y triste de ver: ALREDEDOR DEL 80% del valor de la factura lo constituyen el VAD (VALOR AGREGADO DE DISTRIBUCIÓN) y los gastos internos de EMSA, más que el precio de la energía en sí.

• El gasto en Personal de EMSA, de $998.484.573, representa el 66,13% del total de gastos de la empresa. No pensamos en que el ajuste debe ser por el personal, pero sí es necesario evaluar el desempeño y funciones de cada empleado. Los empleados deben abonar el mismo precio que abonan los usuarios, esta discriminación hace al mal uso de la energía y acentúa el déficit.

• El aumento según declaraciones del presidente de EMSA Aicheler fue del 38%. Pero las facturas aumentaron alrededor de un 200% en promedio. Cómo EMSA explica esto, cual es la respuesta a este atropello al bolsillo de los Misioneros. Esto está reflejado en el BO del 15 de enero de 2018 que cualquier usuario puede consultar. En este sentido, es sumamente sospechoso e intempestivo el aumento en las boletas de electricidad.

En conclusión: es necesario una auditoría con independencia de criterio propuesta por la oposición en la Cámara de Diputados para tomar una decisión acertada, para que no ocurra lo que vimos hace 2 años con la auditoría del Consejo Profesional de Ciencias Económicas que fue una pantalla para calmar las angustia de los misioneros en ese momento de aumento de tarifas.

En segundo término, es necesario una reestructuración de la empresa, es muy elevado el déficit como para seguir sosteniendo algo que no funciona desde hace años y deja a los Misioneros en la ruina completa, porque sabemos que el precio de la energía es un rector de la economía y se disemina por todos los precios relativos de la Provincia, alimentando la inflación. La situación es dramática, porque una Provincia que necesita desarrollarse y padece otros problemas económicos como ser la presión fiscal y las asimetrías, estos aumentos serían como otro vaso de whisky para el alcohólico.

En tercer término, sabemos que a mayor consumo mayor es la penalización por el cuadro tarifario. La concientización de la gente es importante para tratar de disminuir el consumo de energía eléctrica y ver otras fuentes de energía para el futuro, porque con esta crisis energética cada año que pasa nos estamos consumiendo nuestro futuro y la necesidad energética es cada vez mayor.

En economía, el subsidio se aplica “temporalmente” para estimular artificialmente el consumo o la producción de un bien o servicio. A través de los años el kirchnerismo ha subsidiado los servicios de electricidad, agua, gas, transporte, combustibles, entre otros. Logrando la perpetuidad de un sistema ficticio en el funcionamiento de la economía. La realidad es que todo aumentaba al 25% y nosotros no nos enterábamos, esa acumulación de inflación generó la situación actual, porque los que nos daban en subsidios poco claros, nos quitaban por el otro bolsillo con inflación en los bienes no subsidiados.

Hoy el desafío del gobierno nacional es quitarnos esa adicción a un modelo económico que claramente fracasó. Sin embargo, el mayor problema no son los subsidios sino el irresponsable manejo de EMSA, ya que podemos ver claramente como con EDESUR, por 800 kwh consumidos, un usuario paga $466,25 y en Misiones $2.497,50.

“De esta situación salimos entre todos. Trabajando codo a codo Nación y Provincia y no pretendiendo sacar algún rédito partidario que en definitiva no le soluciona nada el problema a la gente”.