Se trata del primer país del mundo que prohíbe por ley la desigualdad salarial entre sexos y de cualquier colectivo, sin importar el sexo, la identidad de género, el grupo étnico, la identidad sexual, la nacionalidad o la religión.

Islandia es uno de los países más avanzados en materia de igualdad. Sin embargo este lunes dio un paso decisivo al convertirse en prohibir por ley la ilegalidad de las diferencais salariales y decretar que un mismo trabajo debe obtener una misma remuneración sin importar el sexo, la identidad de género, el grupo étnico, la identidad sexual, la nacionalidad o la religión.

Desde este lunes, la ley promulgada por la primera ministra Katrín Jakobsdóttir, obliga a las empresas que tengan una plantilla de al menos 25 trabajadores a disponer de un certificado de ‘paridad salarial’, debiendo pagar una multa si no lo consiguen.

Islandia lleva años poniendo en marcha iniciativas concretas para combatir la desigualdad y es, según el informe Global sobre la Brecha de Género que elabora el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), Islandia ostenta desde hace casi una década una de las menores diferencias salariales entre hombres y mujeres. Esta última medida legal es un paso más para acabar con cualquier forma de discriminación en el ámbito laboral.

La medida que ahora entra en vigor había sido aprobada el pasado mes de abril por el parlamento de aquel país que cuenta con un 48% de mujeres y que espera acabar con la brecha salarial en 2020.

La brecha se ensancha en el mundo
En el mismo informe, el WEF advertía de que la ralentización de la lucha contra la brecha salarial a nivel global y resaltaba que, de no tomar medidas urgentes, esta brecha tardará dos siglos en cerrarse. En concreto, en este apartado, los expertos del WEF advierten de que se ha retrasado en 47 años el momento del supuesto ensamblaje remunerativo respecto a su último diagnóstico, lo que relega más de dos siglos (exactamente, 217 años) la proclamación de la igualdad retributiva. Es decir, en el año 2234.

Según este informe, España es el vigésimo cuarto país del mundo en temas de desigualdad salarial después de que subiera cinco puestos este año. Los nórdicos, un año más, encabezan la clasificación. Con Islandia a la vanguardia, con un 87% de su brecha de género ya suturada. Por noveno año consecutivo. Le siguen Noruega y Finlandia.

fuente: publico.es